Quisieron pasar en sus valijas 43.000 spinners y 47 iPhones de contrabando

La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) secuestró más de 43.000 hands spinner, una especie de trompo que gira a gran velocidad, y 47 iPhones que ingresaban a la Argentina por contrabando, informó hoy el organismo en un comunicado. 

Los operativos se realizaron días pasados por "infracciones al régimen de equipaje", ya que se considera que el ingreso de cualquier producto con fines comerciales en las valijas "es un mecanismo de competencia desleal".

Uno de los pasajeros, de nacionalidad colombiana, traía en su equipaje los iPhone 6 que fueron secuestrodos.

El otro, que arribó en el vuelo 1305 de Aerolíneas Argentinas, procedente de Miami, llevaba en su equipaje más de 40.000 spinners, cotizados por un valor aproximado de $ 10 millones y que fueron detectados con escáners y análisis de perfil de conducta de los viajeros.

La AFIP recordó que esta prohibido el transporte por equipaje de cualquier producto con finalidad comercial y que las compras superiores a los 300 dólares deben ser declaradas.

Para la Cámara, "juguetes peligrosos"

La Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ) informó hoy que los hands spinner recién comenzarán a venderse legalmente en Argentina a finales de junio, por lo que, sostuvo, los que actualmente se ofrecen en la vía pública, comercios o Internet "son ilegales y peligrosos para la salud".

"Los juguetes de este tipo que se están vendiendo en el país son traídos de contrabando o producidos de forma casera con máquinas de impresión 3D y completados con tuercas y/o rulemanes", dijo Matías Furió, presidente de la CAIJ.

Según Furió, la mayoría de los spinners se venden a través de Internet "en bolsitas o cajas que solo dicen 'made in China'" y son "peligrosos para la salud" ya que no cuentan con la verificación de normas de seguridad correspondientes.

Por ello el dirigente empresario aconsejó verificar, antes de comprar el producto, que cuente con la letra  ‘F‘ de identificación de juguete seguro, la etiqueta indicando la edad sugerida y el nombre del fabricante o del importador.

"Se han registrado casos de desprendimiento de piezas como rulemanes y bolitas que pueden dañar la vista y, en el caso de los spinners con luces, sus pilas pueden extraerse fácilmente y son sumamente tóxicas si son ingeridas", advirtió.

En la actualidad, para que un juguete sea avalado y considerado seguro debe pasar por el laboratorio de pruebas de la CAIJ, donde los ingenieros evalúan que no tenga partes pequeñas, elementos tóxicos y que sea ignífugo, entre otros aspectos, para después enviarlo al INTI o IRAM a que los verifiquen y sellen.

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