Provincia insta a Ciudad a seguir una estrategia en común contra el virus en el AMBA

Mientras desde el larretismo afirman que "no hay una justificación" para endurecer otra vez el aislamiento, cerca de Kicillof remarcan que sería "un error" apelar a un aislamiento diferenciado 

A diferencia de otras prórrogas, en última semana antes del vencimiento de la cuarentena en la zona metropolitana, esta vez no hay aún una agenda oficial para que Alberto Fernández reciba a Axel Kicillof ni a Horacio Rodríguez Larreta, como tampoco un encuentro entre el gobernador bonaerense y el jefe de Gobierno porteño, quien por devolución de gentilezas le tocaría regresar a La Plata.

Hay otro ritmo con un Presidente que está tratando instalar una agenda por encima del laberinto del Covid-19, como su paquete pospandemia o el proyecto de reforma judicial. Sin embargo, la escalada de casos de coronavirus obliga a la Casa Rosada a seguir con el monotema: hoy, en forma virtual, Fernández inaugurará desde la Quinta de Olivos el Hospital General de Agudos Doctor René Favaloro. Estará en La Matanza, además del intendente local Fernando Espinoza, Kicillof. No habrá, entonces, intercambio personal con el Jefe de Estado sobre cómo seguirá el aislamiento en el AMBA.

En un remake de una película ya vista varias veces, mientras en la Ciudad avisan que no hay un escenario que impida continuar con su plan de flexiblización de la cuarentena, desde la provincia avisan que no es momento de dejar de coordinar las acciones.

Fue el Jefe de Gabinete porteño, Felipe Miguel, quien ayer blanqueó la sensación que ya había dejado traslucir la administración larretista. "No hay ninguna justificación para endurecer la cuarentena", sostuvo el funcionario en América TV. Y completó: "Hay que analizar los datos día a día hasta llegar al 3 de agosto. Hay que entender la película y no la foto el día. Tenemos que interpretar los datos en conjunto y para eso se tienen en cuenta varios factores".

El discurso, incluso apelando a la misma metáfora de celuloide, es el mismo que días atrás había lanzado su equivalente nacional Santiago Cafiero. A pesar de la preocupación por la suba de casos, con un ministro de Salud, Ginés González García, que admitió que esperaba menos después de la primera marcha atrás, venían sosteniendo que era necesario ver si los 6000 casos en apenas 24 horas del jueves fue un salto o una tendencia.

Como índices alentadores continúan esgrimiendo la tasa de mortalidad y la ocupación hospitalaria. Según el último parte del Ministerio de Salud, el uso de las camas de terapia intensiva en el AMBA está en el 63,5%.

Ayer fueron registrados 4890 nuevos casos de Covid-19 en todo el país, 121 fallecimientos, y un acumulado de 167.416 positivos: 3351 de ellos en la provincia, que ya bordea los 100.000 en total y 1059 en la Ciudad, con poco más de la mitad.

No es la cuenta que hacen desde el kicillofismo, considerando su población: en conferencia de prensa, el jefe de Gabinete provincial, Carlos Bianco, apeló a otra estadística: según los casos por 100.000 habitantes, es la Ciudad la que lidera el ranking con 1753 y la Provincia en segundo lugar con 540. "Tenemos que ponernos de acuerdo en el camino que tenemos que seguir y teniendo en cuenta lo que está sucediendo en el aglomerado conjunto, que es un aumento de los casos y un aumento bastante rápido de la ocupación sanitaria", advirtió el funcionario, quien también catalogó como un "error" que haya una cuarentena diferenciada en el Área Metropolitana de Buenos Aires.

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