Pesimista, ahora el FMI pronostica una caída del PBI del 2,6% para este año

Para 2019, pleno año electoral, proyecta una contracción del 1,6%. Habrá impacto en el desempleo, que lo estima en 8,9% este año y 9,4% el próximo.

En poco más de tres meses, las perspectivas para la economía argentina se modificaron de manera radical. A tono con estos reajustes, el Fondo Monetario Internacional recortó la previsión de evolución del PBI y la cambió de crecimiento a caída, y no sólo en 2018: mientras estima que este año terminará con una contracción de 2,6% (y en junio preveía una expansión de 0,4%), para 2019 el pronóstico es que la baja continuará y será de 1,6%. Tres meses atrás la expectativa era de un aumento de 1,5%.

La actualización de los pronósticos para la Argentina por parte del FMI fueron volcados en el informe sobre Perspectivas Económicas Mundiales (WEO, por sus siglas en inglés), que fue difundido hoy en Bali, Indonesia, en el inicio de las reuniones anuales del organismo junto al Banco Mundial, de las que participará Nicolás Dujovne.

Lagarde, entre Argentina e Indonesia
Antes de la Asamblea del FMI y el Banco Mundial en Bali, la directora gerente Christine Lagarde visitó a víctimas del terremoto en West Lombok, en Indonesia

Las previsiones del PBI argentino son más pesimistas que las contenidas en el proyecto de Presupuesto 2019 enviado al Congreso a mediados de septiembre. Allí, el Gobierno estimó que este año la caída del PBI iba a ser de 2,4%, mientras que en 2019 la expansión sería nula (pero no habría caída).

Se espera que Argentina se contraiga un 2,6% en 2018, una gran revisión a la baja en relación con el WEO de abril de 2018

No obstante, el detalle de lo discutido entre las partes técnicas del Gobierno y el FMI se conocerá en la nueva carta de intención y memorándum de entendimiento, luego de que el Directorio Ejecutivo del organismo apruebe la ampliación del préstamo a la Argentina a los u$s 57.100 millones.

"Luego de crecer un 2,9% en 2017, se espera que Argentina se contraiga un 2,6% en 2018, una gran revisión a la baja en relación con el WEO de abril de 2018, lo que refleja las recientes interrupciones del mercado financiero, las altas tasas reales de interés y la consolidación fiscal más rápida que bajo el acuerdo stand-by aprobado en junio. Se espera que la economía se contraiga un 1,6% adicional en 2019", detallan en las Perspectivas.

La caída del PBI de 1,6% el año próximo, pleno año electoral, se conjugará con un aumento del desempleo, que para el FMI llegará a 9,4% en 2019, desde un 8,9% que terminará en 2018, de acuerdo a los números del organismo.

"Se necesita un ajuste fiscal inicial significativo para disminuir la carga de financiamiento federal y colocar la deuda pública en una trayectoria descendente firme"

Para el FMI, la inflación seguirá elevada en la Argentina y terminará este año en 40,5% anual, con un promedio de 31,8%. En junio la veía en 27% anual para 2018. Con el dato a agosto, acumula un 24,3% según datos del Indec y, de la encuesta que hace el Banco Central entre consultoras (el REM) surge que los privados esperan para este año 44,8%, de acuerdo a la mediana de las respuestas.

En 2019, ya quizá sin el efecto de una suba del tipo de cambio como se dio este año, la inflación la esperan que se aminore a un 20,2% anual, aunque en un rango que ubica a la Argentina aún dentro del top 6 de los índices de precios al consumidor más elevados del mundo.

"En Argentina, se espera que la inflación alcance el 31,8% en 2018, impulsada por la significativa depreciación de la moneda, y que permanezca en el mismo nivel (31,7%) en 2019". En ambos, el FMI toma el dato de inflación promedio, diferente a la anual que es la que marca 40,5% para este año y 20,2% en 2019.

Sobre las modificaciones que el FMI evalúa que se deben llevar a cabo en la Argentina, en el WEO marca que "se necesita un ajuste fiscal inicial significativo para disminuir la carga de financiamiento federal y colocar la deuda pública en una trayectoria descendente firme".

Razones del recorte en crecimiento

El FMI describió que lo que había pronosticado en abril que podría afectar a varias economías emergentes, ocurrió. Sobre la Argentina, el recorte en el pronóstico de evolución del PBI (a una caída de 2,6% en 2018 y de 1,6% en 2019) la explicó por "las condiciones financieras mundiales más estrictas, junto con un escándalo de corrupción interna y una incertidumbre persistente sobre el éxito del plan de estabilización subyacente al programa con el FMI, que contribuyeron a la volatilidad de los mercados financieros".

En ese sentido, describió el FMI que "a pesar de un aumento de 2000 puntos básicos en la tasa de política a corto plazo y varios aumentos de los requisitos de reservas internacionales, el peso argentino se depreció en más del 40% en términos efectivos reales entre febrero y mediados de septiembre, las valoraciones de las acciones cayeron aún más y los diferenciales soberanos se elevaron a más de 700 puntos básicos".

Sobre la política monetaria reconoció que "debería ajustarse para reafirmar las expectativas donde la inflación sigue siendo alta (como se hizo recientemente en Argentina)".

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