Pass through, un límite para reducir el déficit

La suba del dólar de la semana pasada, que terminó en $ 37,40 en el mercado minorista el viernes, mejoraría en el mediano plazo las cuentas fiscales cuando se mira el déficit primario, el que se tiene en cuenta antes del pago de intereses. No obstante, algunos cálculos marcan que en el corto plazo ese achicamiento del rojo no se daría y, aún peor, podría agudizarlo.

El Gobierno anunciará hoy medidas para acelerar el recorte del déficit para el año próximo, que estaba previsto reducir al 1,3% del PBI. En este contexto, la mejora o no de las cuentas que surjan como resultado de la variación del tipo de cambio es seguida de cerca en el Ministerio de Hacienda.

Gabriel Caamaño Gómez, de Consultora Ledesma, identificó que hay efectos contrapuestos y buena parte dependerá de cuánto termine habiendo de traslado de precios. En ese punto, si es bajo, mejoraría el déficit primario.

Según describió, hay efectos positivos directos sobre la recaudación de por los derecho de exportación, el IVA Aduana y los aranceles a las importaciones. Pero negativos por el lado del impacto en los subsidios económicos. "Hay que ver cómo evolucionan y si hay nuevos racálculos del ajuste de tarifas. Como el que hubo hace unos meses, pero la cuenta volvió a cambiar", describió.

Para el resultado financiero, es otro el escenario. ya que impacta directamente sobre los intereses de la deuda en moneda extranjera. "Hay que verlo bien finito. pero la tasa de devaluación interanual superó el 100%", razonó.

También para Ramiro Castiñeira de Econométrica el déficit primario mejoraría y vislumbra que también en el consolidado habría una reducción del financiero por efecto del tipo de cambio.

Para Juan Ignacio Paolicchi, de EcoGo, en cambio, una suba del dólar no mejora el déficit primario. Describió que el salto en el tipo de cambio deteriora las cuentas fiscales porque de los dos componentes que lo afectan, ingresos fiscales vinculados a la exportación y los subsidios, los primeros tardan en manifestarse.

"Los ingresos indexados al tipo de cambio mejora el déficit pero tarda en reaccionar. Son los IVA Aduana, derechos de importación y de exportación", explicó. Si bien el peso de estos significó 3,7 puntos del PBI en 2017 (mayor al peso del impacto en los subsidios), como la mejora se da de manera rezagada es que el impacto sería negativo, al menos en el corto plazo.

Además, sostuvo que las importaciones van a caer fuerte con la corrección cambiaria sumado que exportaciones, con la sequía, no están teniendo una buena evolución. "Posiblemente no haya reactivación rápida hasta el trigo, recién en el cuarto trimestre", agregó.

Con respecto a los subsidios vinculados al tipo de cambio, "también hay que erogarlos todos los meses, y principalmente en diciembre de 2018, está Cammesa, Enarsa, transporte, y otros de energía". Significaron 1,5 punto del PBI en 2017. "Si a esto se suman los intereses, el déficit financiero es aún peor", aseguró.

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