Para FMI, "bajar la inflación a un dígito en cuatro años era muy optimista"

El Director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, Alejandro Werner, sostuvo que en un escenario de riesgo en el cual el financiamiento externo se complique, podría impactar en el desempeño de la economía.

El gradualismo es una opción que tiene sentido en un contexto de mercados financieros con abundancia de financiamiento, aunque su contrapartida tiene como resultado un déficit de cuenta corriente más abultado, dijo Alejandro Werner, Director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI.

En una conferencia de prensa del FMI sobre las perspectivas económicas para América Latina y el Caribe, Werner elogió las políticas económicas de Argentina y sostuvo que en un escenario de riesgo en el cual el financiamiento externo se complique, podría impactar en el desempeño de la economía.

Werner señaló además que los procesos de desinflación en la región siempre han presentado elementos “inerciales importantes.En este sentido, señaló que las metas originales que había planteado el gobierno “eran ambiciosas , aunque lo importante es que “la tendencia y la dirección se mantenga .

“Claramente los procesos desinflacionarios del 40% a un dígito han tomado tiempo en la región. En el caso de México han llevado 6 años, en el caso de Colombia más. Entonces el tratar de llegar a un dígito en 4 años era muy optimista , dijo Werner.

“La impresión que nos llevamos de la Argentina es que el país esta en plena recuperación económica, aceleración de crecimiento, con cambios estructurales muy importantes, en donde la  inversión está teniendo un rol importante , agregó Werner.

En la misma sintonía, Nigel Chalk, director adjunto en el Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, resaltó que la economía está creciendo bien, con crecimiento de inversiones, un camino de reducción de la inflación a un dígito y de sustentabilidad fiscal. “El gobierno eligió el camino del gradualismo y es cierto que esta opción tiene sus efectos secundarios, pero esto no es algo negativo , dijo Chalk.

“Lo que vimos es que corregir esas distorsiones están tomando mas de lo que la gente pensó y que lo al gobierno quisiera. Tratar de establecer un equilibrio en el sistema no es un proceso fácil, sobretodo por el contexto recesivo en el que estaba inmerso el país, pero hay soporte a la estrategia del gobierno de bajar la inflación y restaurar el equilibrio , agregó Chalk.

En relación a la región, el FMI espera que la recuperación económica en América Latina se consolide en 2018 y que continúe el proceso de crecimiento inclusivo. Exceptuando a Venezuela, el crecimiento para la región será de 2% en 2018 y de 2.8% en 2019, acercándose al crecimiento potencial de la región. “Esta aceleración se sustenta en la dinámica con la que cerraron las economías el año pasado, en el buen entorno de materias primas y la importante reducción de las tasas de interés en la región , dijo Werner.

Los riesgos para América Latina vendrán este año por el lado de los mercados de capitales, señaló Werner, en la medida en que el proceso de normalización de la política monetaria en economías avanzadas pueda llevar a la volatilidad en los mercados. “Los potenciales efectos de la incertidumbre en algunos debates de política comercial podrían llegar a tener efectos sobre los mercados financieros , agregó.

Sin embargo, el gran reto de la región es que el crecimiento potencial de 3% es poco satisfactorio para que la región cierre las brechas del bienestar en la sociedad, mejore la distribución del ingreso y elimine la pobreza. “La región necesita tasas de crecimiento más altas , señaló Werner.

La gran preocupación del FMI continúa siendo la crisis de Venezuela. El organismo anticipa una contracción del 15% para este año, similar a la del año pasado. Con esto, Venezuela se habrá contraído un 45% en 5 años. Asimismo, el FMI estima que la inflación alcanzará un 13.000% este año.

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