Moyano llamó a paro el 30 de abril y presiona para sumar a la CGT

Camioneros, gremios aliados, las dos CTA y movimientos sociales apuntaron contra la cúpula de Azopardo, mientras negocian con el transporte amplificar el efecto de la huelga

Decididos a profundizar un escenario de confrontación con la campaña electoral ya en ciernes, Hugo y Pablo Moyano, líderes del sindicato de Camioneros, convocaron el jueves, junto a un grupo de gremios aliados y las dos CTA, a un paro de actividades para el próximo 30 de abril en contra de la política económica de la administración de Mauricio Macri.

La medida de fuerza constituye, además, una clara maniobra para meter presión sobre la conducción de la CGT –de la que los Moyano se apartaron el año pasado- para que se sume a la protesta y generalice la huelga a todas las actividades. Sin embargo, hasta ayer en la principal central sindical mantenían su posición dialoguista y desistían de avanzar con la confirmación del quinto paro general contra la gestión de Cambiemos.

La decisión del paro, con la que los gremios más combativos venían amagando desde la multitudinaria movilización sindical del jueves pasado, fue oficializada durante un plenario sindical realizado en la sede de Smata.

Pablo Moyano fue el encargado de anunciar la medida a la que se plegarán otros gremios importantes como los bancarios de Sergio Palazzo, pilotos y aeronavegantes, señaleros, mecánicos de Smata, y otro medio centenar de sindicatos críticos.

También confirmaron su adhesión a la huelga las entidades enroladas en las dos CTA, que encabezan Hugo Yasky y Pablo Micheli, y las principales organizaciones sociales.

Si no logran sumar a la CGT, la apuesta de mínima del moyanismo es que también se plieguen al paro los poderosos gremios del transporte público que ya resolvieron un cese de actividades para el feriado del 1° de mayo, es decir, un día después de la jornada de protesta dispuesta por los combativos, pero en reclamo por la carga del impuesto a las Ganancias sobre los salarios.

"No es serio hacer un paro un feriado cuando no trabaja nadie", los desafío el propio Hugo Moyano antes de oficializar su paro. En tanto, figuras de la izquierda, como Néstor Pitrola, atacaron al gremio encabezado por Omar Maturano al considerar que el cese de actividades en el Día del Trabajador dificultará la participación obrera en las tradicionales concentraciones con motivo de esta conmemoración.

"Hoy es una jornada donde un sector muy importante del movimiento obrero decreta un paro general para el 30 de abril, en rechazo a la política económica de este Gobierno, que está despedazando el trabajo argentino", anunció Pablo Moyano en un breve video que se difundió a través de su cuenta en la red social Twitter, mientras se desarrollaba el plenario de secciones regionales cegetistas que, finalmente, aprobó la huelga.

Al momento de los discursos, su padre asumió la ofensiva más dura contra la Casa Rosada y la propia cúpula de la CGT, domiciliada en la calle Azopardo. Hugo Moyano reivindicó el voto opositor peronista para octubre, en las presidenciales, y criticó -sin explicitar con menciones- a sus colegas que "no hacen nada por la gente".

"Hay dirigentes, y se llaman dirigentes, que ya perdieron 50.000 o 60.000 puestos de trabajo y no reaccionan. Están cómodos en sus sillones. ¿Cuándo van a reaccionar? ¿Cuando la gente se muera de hambre o cuando nos maten a todos en la calle?", preguntó Moyano.

"Se muere gente, se muere la industria y la CGT no reacciona. Los que estuvimos en la CGT durante muchos años, parte de los dirigentes, también estamos viviendo esta situación. Es difícil descifrar qué piensan algunos señores que están en la CGT", desafió.

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