LA PROCURADORA DEJA EL CARGO TRAS DOS AÑOS DE RELACIÓN TENSA CON EL PRESIDENTE

Otra victoria del Gobierno: Gils Carbó renunció a la Procuración General

La jefa de los fiscales se irá el 31 de diciembre. Su gestión fue criticada por Macri, quien pidió su salida. Casa Rosada mantiene su intención de reformar la Ley del Ministerio Público

Tras dos años de recibir cuestionamientos públicos y constantes desde lo más alto del poder político en la Argentina, la procuradora general de la Nación, Alejandra Gils Carbó, presentó ayer su renuncia al cargo a partir del 31 de diciembre. Lo hizo con la intención de que el Poder Ejecutivo no modifique la Ley del Ministerio Público al solo efecto de echarla, como había anticipado el oficialismo tras la victoria electoral de hace diez días. El Gobierno, que ayer festejó la noticia, anunció que de todas formas buscará cambiar la ley para recortar el poder de la Procuración.

El presidente Mauricio Macri podrá ahora designar a quien reemplace a Gils Carbó. El mandatario debe proponer un candidato al Senado, que analizará la postulación en audiencia pública. Si supera esa instancia, el candidato oficial deberá luego conseguir los dos tercios de los votos de los presentes en la Cámara alta para quedar confirmado en el cargo. Los requisitos el puesto son ser ciudadano argentino, con título de abogado de validez nacional, con ocho años de ejercicio y las calidades exigidas para ser designado senador nacional.

Según la ley actual, la procuradora tiene estabilidad en el cargo hasta los 75 años. Y ese es el punto al que apunta particularmente el Gobierno. Según anticipó ayer el ministro de Justicia, Germán Garavano, en declaraciones a radio Nacional, la Casa Rosada sigue considerando "importante la reforma de la ley". "Es necesario tener una ley que democratice el Ministerio Público", detalló el funcionario.

En el quinto y último párrafo de su carta de renuncia, Gils Carbó afirmó que esperaba que su decisión "disuada reformas que, amén del debilitamiento señalado, rompan el equilibrio que debe regir el sistema de administración de justicia". "Mi permanencia en el cargo redunda en decisiones que afectarán de manera sustancial la autonomía del Ministerio Público Fiscal", sostuvo además la Procuradora, en referencia implícita al proyecto de reforma en el que trabaja el gobierno nacional. La renuncia se conoció minutos después de las once, cuando la dio a conocer el portal Fiscales, que difunde información del Ministerio Público.

El texto fue llevado desde la Procuración hasta la oficina del ministro de Justicia, Germán Garavano, ubicada en la sede principal de esa cartera, en la calle sarmiento al 300. La noticia tomó por sorpresa a los colaboradores más cercanos de Gils Carbó, quienes se enteraron instantes antes de que el tema se hiciera público, cuando ella misma se los comunicó en la sede de la Procuración, en la calle Perón al 600. Justamente la compra de ese edificio fue investigada por la Justicia, que procesó a Gils Carbó por administración fraudulenta.

Fuentes del Gobierno aseguraron que Macri, el jefe de Gabinete Marcos Peña y Garavano conocían la decisión con anterioridad y que este último, incluso, fue quien la convenció de dejar el cargo. Poco después de que se conociera la renuncia, comenzó la danza de nombres de quienes podrían suceder a Gils Carbó al frente de la Procuración, al punto de que el fiscal José María Campagnoli llegó a autopostularse durante una entrevista radial (de lo que se informa aparte).

Semanas atrás, el juez en lo Contencioso Administrativo Pablo Cayssials consideró inconstitucional el requisito de juicio político para remover a la procuradora, lo que fue interpretado por el Poder Ejecutivo como una señal positiva. Para Gils Carbó, fue el dato que selló la decisión de renunciar.

La semana que viene, la procuradora volverá a visitar al papa Francisco en el Vaticano, por invitación de Sumo Pontífice, y del 15 al 17 de noviembre recibirá en Buenos Aires a los procuradores de Iberoamérica.

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