Qué señales fiscales debe dar el Gobierno a los enviados del FMI según los economistas

Mañana volverá la delegación del Fondo que visitó Buenos Aires en octubre para adentrarse en la coyuntura, pero ahora ya vienen con el mandato de iniciar una negociación. 

Los funcionarios del Fondo Monetario Internacional (FMI) llegarán este martes a la Argentina para comenzar formalmente las negociaciones por un nuevo programa de financiamiento y resaltó que las conversaciones se enfocarán en la agenda "fiscal, monetaria y estructural" del gobierno de Alberto Fernández.

Se trata del primer diálogo formal de negociaciones que sostendrá el equipo económico con la misión del Fondo, encabezada por la directora adjunta del Hemisferio Occidental, Julie Kozack, y el jefe de la misión para la Argentina, Luis Cubeddu, y los analistas esperan que las definiciones en torno a la política fiscal sean "el corazón" de las negociaciones.

Los desequilibrios de las cuentas públicas, un problema que crónico en Argentina, se agravaron severamente este año por la crisis de la pandemia y los gastos asociados la cuarentena de más de 230 días, pero el Gobierno ya empezó a intentar a dar señales de ortodoxia para comenzar las negociaciones con el pie derecho.

Hace unas semanas, el Gobierno planteaba un déficit fiscal primario de más de 8% del PBI, pero ante la proximidad de las negociaciones ya comenzó a recortar esa cifra a entre 6,6% y 7% del producto, como una señal al Fondo y al mercado.

"Los anuncios de (Martín) Guzmán, al afirmar que no utilizará más adelantos transitorios (AT) ni más del 10% del financiamiento neto para cubrir el déficit, le pusieron un tope al déficit fiscal primario implícitamente, dado que solamente le quedan los $ 400.000 millones de utilidades que puede girarle el Banco Central (BCRA) en lo que queda del año, lo que deja un techo de 7% del PBI", destacó Martín Vauthier, de la consultora Eco Go.

Es que el Ministerio de Economía avisó la semana pasada que no tomaría más adelantos transitorios al Banco Central (BCRA) en lo que resta del año y que cualquier excedente del 10% de financiamiento neto en las emisiones de deuda local se usará para cancelar AT por adelantado.

En ese sentido, la cartera de Martín Guzmán reconoció que "muy probablemente" también se achique la meta fiscal para el año que viene de 4,2% del PBI en el proyecto de ley del Presupuesto, próximo a votarse en Diputados.

Para Vauthier, este recorte de previsiones y el respaldo político tanto del oficialismo como oposición con la sanción de la ley son dos gestos "importantes" para intentar llegar a un acuerdo, aunque remarcó también la necesidad de que el Gobierno establezca una hoja de ruta plurianual que apunte a una rápida convergencia fiscal acompañado de señales de corto plazo.

"El programa fiscal va a ser el corazón del acuerdo con el FMI, teniendo en cuenta que el déficit fiscal es la raíz del désequilibrio monetario actual, que está dado por un exceso de pesos en el mercado frente a dólares propios del BCRA de las reservas que son muy escasas", concluyó.

Juan Ignacio Paolicchi, de la consultora Empiria, coincidió en que las medidas van a influir en la negociación con el Fondo y que un acuerdo rápido puede ayudar a descomprimir la presión sobre las variables financieras, tan cargadas de incertidumbre desde hace meses a pesar de haber cerrado en agosto el acuerdo con los bonistas de la deuda externa.

"Son medidas que con altas probabilidades van a influir sobre la negociación con el Fondo, para intentar arribar lo más rápdo posible a un acuerdo que ayude a descomprimir la presión sobre las variables financieras. Porque un acuerdo con el Fondo es como un 'sello de calidad' que a Argentina le sirve", dijo.

Además, el Gobierno cumplió con un vencimiento de intereses de deuda con el FMI el jueves, por cerca de u$s 300 millones, que figuraba como la obligación de pago en moneda extranjera más abultada en lo que restaba del año.
 

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