LA MANDATARIA DIO AYER LAS ÚLTIMAS DIRECTIVAS AL VICE EN LA QUINTA DE OLIVOS

Operan hoy a Cristina de un cáncer de tiroides y Boudou asume la Presidencia

La Jefa de Estado se internará a las 7 en el Hospital Austral de Pilar y será intervenida una hora y media más tarde, según confiaron sus voceros. Tomará veinte días de licencia

La ansiedad y el nerviosismo por la espera ya quedó atrás. La presidenta Cristina Kirchner será hoy operada para extirparle un carcinoma papilar en la tiroides. Tras la operación quedará unas 72 horas internada, y luego está previsto que la recuperación se extienda por unos 20 días, tiempo que repartirá entre la Quinta de Olivos y El Calafate.
La mandataria se trasladará en helicóptero y prevé llegar a las 7 al Hospital Austral, ubicado en la localidad bonaerense de Pilar. Según el plan del equipo médico, que encabeza Pedro Saco (director del Departamento de Cirugía y jefe de la sección Cabeza y Cuello, cargos que también ocupa en el Instituto Roffo), la Presidenta ingresará una hora y media más tarde al quirófano. De no mediar inconvenientes, la intervención se podrá extender por cuatro horas. Anoche, Saco se alojó en el hotel Howard Johnson de Pilar y desde allí se irá hoy a primera hora hasta el hospital.
Luego de la intervención, CFK estará de licencia médica hasta el 24 de enero, y será reemplazada por el vicepresidente Amado Boudou.
Más allá del nerviosismo y la ansiedad, la Presidenta ayer no salió de la Quinta de Olivos y evitó la actividad oficial. Sólo tenía previstos encuentros con Saco y Boudou. Sin embargo, y como es habitual, la jornada presidencial se mantuvo bajo un profundo hermetismo y ni siquiera se informó oficialmente los horarios en que Cristina llegaría al hospital ni de la operación. Pero, según pudo saber El Cronista de fuentes cercanas a la Presidenta, hasta anoche no habían evaluado la alternativa de que pase la noche en Pilar, tal como se especuló promediando la tarde de ayer. El Plan siempre fue el mismo y CFK calculaba internarse alrededor de las 7 para ingresar al quirófano a las 8, aseguraron a este diario.
De este modo, la jefa de Estado siguió al pié de la letra la recomendación tanto de Saco como de los profesionales de la Unidad Médica presidencial, los doctores Luis Buonomo y Marcelo Ballestero. Los médicos le solicitaron que suspendiera todas las actividades para llegar con más tranquilidad a la operación. Así lo hizo, aunque CFK sólo quiso hablar una vez más con Boudou para no dejar ningún detalle de la gestión librada al azar.
En un clásico del estilo k, no hubo información desde el interior de la residencia presidencial. Pero aseguraron que el encuentro con su vice se concretó.
Cristina quiso interiorizarse de los detalles finos sobre la reunión en que se concretó el traspaso de los subtes y el premetro a la órbita de la Ciudad de Buenos Aires. Ese, precisamente, era uno de los temas centrales que la mandataria quería cerrar antes de tomarse la licencia. De hecho fue uno de los pedidos público que hizo durante el acto que encabezó ni bien se supo que padecía cáncer de tiroides.
Con el traspaso cerrado, CFK deja un escenario políticos previsible, que será custodiado, además de Boudou, por los funcionarios más cercano: el secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini, y el ministro de Planificación, Julio De Vido.
Este trío k se ocupará de que se firmen las medidas necesarias para la gestión diaria, y supervisará la marcha de la quita de subsidios y el redireccionamiento de esas partidas, ya que no habrá ninguna decisión que revista un golpe de timón para el Gobierno.
Al cierre de esta edición, las medidas de seguridad y los detalles logísticos ya estaban ajustados y los militantes k acampaban en la puerta del hospital.