Martín Guzmán no descarta el default, a menos que los inversores negocien para aliviar la crisis

En declaraciones al diario británico Financial Times, el ministro de Economía sostuvo que el Gobierno no aceptará un acuerdo "basado en ilusiones y escenarios optimistas" porque eso significaría otra crisis de deuda en el futuro.

De Benedict Mander y Colby Smith

El Ministro de Economía de Argentina busca subir la apuesta frente a los tenedores de los bonos soberanos sugiriendo que su gobierno analizará la posibilidad de defaultear u$s 65.000 millones de deuda externa a menos que los inversores inicien negociaciones que permitan aliviar la carga financiera del país mientras enfrenta la pandemia del coronavirus.

En declaraciones a Financial Times, antes de que el viernes expire el plazo de una oferta que implica tres años de moratoria para el servicio de la deuda, Martín Guzmán  aseguró que el gobierno no aceptará un acuerdo "basado en ilusiones y escenarios optimistas porque eso sería el anuncio de otra crisis de deuda para el futuro.

Al preguntársele si una cesación de pagos no es un precio demasiado alto para la Argentina, Guzmán afirmó: "Todo curso de acción está asociado a términos medios".

Las negociaciones entre el gobierno del presidente peronista Alberto Fernández y los acreedores internacionales del país se estancaron después de que los principales acreedores, incluidas las administradoras de fondos estadounidenses BlackRock, Fidelity y T Rowe, rechazaron una oferta que implicaría la suspensión de todos los pagos de la deuda durante tres años, una reducción del 62% en los pagos de intereses por valor de u$s 38.000 millones y una quita de 5,4% del capital, valuado en u$s 3600 millones.

zzzznacp2NOTICIAS ARGENTINAS BAIRES, ABRIL 16: El ministro de Economía, Martín Guzmán, anunció esta tarde que la propuesta de pago de deuda planteará una quita de 3.600 millones de dólares en stock de capital y de 37.900 millones en intereses, equivalente al 62%. Foto NAzzzz
zzzznacp2NOTICIAS ARGENTINAS BAIRES, ABRIL 16: El ministro de Economía, Martín Guzmán, anunció esta tarde que la propuesta de pago de deuda planteará una quita de 3.600 millones de dólares en stock de capital y de 37.900 millones en intereses, equivalente al 62%. Foto NAzzzz

La Argentina debe sellar un acuerdo de reestructuración de  deuda con sus mayores acreedores antes del 22 de mayo –cuando termina el período de gracia de 30 días para los pagos que ya ha incumplido- si quiere evitar su noveno default de deuda soberana.
Pero después de no aceptar reunirse con el gobierno argentino, la semana pasada esos acreedores ratificaron el lunes su rechazo a los términos de la propuesta de Buenos Aires
"De hecho, algunos de nuestros acreedores han optado por no participar durante la última semana", dijo Guzmán. "Seguiremos trabajando y mantendremos nuestro compromiso de buena fe con nuestros acreedores con el objetivo de recuperar la sostenibilidad de la deuda".

El economista de 37 años contó que el grupo de bonistas dirigido por BlackRock hizo una contraoferta que "ni siquiera está cerca de brindar el alivio que Argentina necesita para restaurar la sostenibilidad de la deuda".

Parte del problema es que no incluía ninguna reducción en los pagos de capital o intereses, sino sólo una reprogramación de los pagos de intereses que equivalía a un recorte final estimado del valor de la deuda de 8%, dijo.

Guzmán insistió en que ésa es también la opinión del asesor financiero de Argentina, Lazard, y del FMI, que se convirtió en el mayor acreedor del país después de prestarle u$s 44.000 millones desde la crisis cambiaria de 2018. El FMI se negó a hacer comentarios. White & Case, que es el asesor legal del grupo en el que participa BlackRock, no quiso a hacer comentarios, al igual que BlackRock, Fidelity y T Rowe Price.

Un peso de la deuda insostenible pondría a la economía en "caída libre", debilitaría la capacidad del gobierno de aplicar las políticas necesarias para hacer frente a la crisis económica y sería negativo para el clima de negocios en el sector privado, afirmó Guzmán.

"Será mejor para todos si este [acuerdo] se aprueba más pronto que tarde, pero no van a cesar nuestros esfuerzos hasta que hayamos resuelto el problema [de lograr la sostenibilidad de la deuda]", agregó. Y concluyó: "Tendría poco valor hacer una promesa que no podremos cumplir".

Los analistas sostienen que una cesación de pagos impediría al Gobierno, las regiones y las empresas argentinas recurrir a los mercados financieros en busca de crédito. La inversión extranjera se secaría, lo que golpeará el crecimiento y la recaudación fiscal. El Banco Central se vería obligado a emitir más dinero para financiar el gasto público, lo que a su vez elevaría la inflación y provocaría una posible fuga de capitales y mayor debilidad del peso.

Tras meses de conversaciones con los acreedores, Guzmán insiste en que aún existen "múltiples combinaciones de parámetros" para un acuerdo de deuda que "a nosotros nos serviría".

En su oficina de techos altos con vista al palacio presidencial en un centro de Buenos Aires inusualmente tranquilo, el ministro repitió una y otra vez que su objetivo es restaurar la "sostenibilidad de la deuda" para poder alcanzar el equilibrio fiscal primario en 2023.
"Hay flexibilidad dentro de las limitaciones que enfrentamos", dijo Guzmán, rechazando que se trate de una oferta "tómala o déjala" como la describieron los acreedores.

Guzmán –que algunos inversores describen como un ideólogo con poca experiencia práctica- trató de disipar el temor a que la vicepresidenta de Argentina, Cristina Kirchner, que presidió el último default soberano cuando era presidenta en 2014, pueda ejercer excesiva influencia en las conversaciones.

Deuda: bonistas redoblan rechazo al canje de Guzmán pero llaman a no litigar

Un grupo de bonistas que está en negociación con la Argentina reforzó hoy su postura de rechazo a la oferta que hizo el gobierno de Alberto Fernández pero, n o obstante, llamó a no litigar en contra del país.

Toda la coalición gobernante está "absolutamente comprometida" a llegar a una resolución ordenada de la crisis de deuda, aseguró el ministro, y agregó que ha trabajado "de manera muy cercana" con la presidenta Fernández "en cada etapa de este proceso".

Guzmán rechazó la idea, impulsada por algunos expertos en reestructuración de deuda y analistas financieros, de que es mejor esperar a que se aclaren las perspectivas económicas y se estabilice la economía argentina antes de sellar un acuerdo.

Argentina implementa una cuarentena muy estricta desde mediados de marzo, la cual  se extenderá al menos hasta fines de mayo. Eso ayudó a contener la propagación de Covid-19. El país ha registrado 250 muertes, comparado con las más de 7000 del vecino país Brasil.

Sin embargo, Guzmán sostuvo que el gobierno necesita espacio financiero para hacer frente a las consecuencias del aislamiento, que ha profundizado los problemas económicos del país heredados de la anterior administración de Mauricio Macri, entre ellos una de las tasas de inflación más altas, de alrededor del 50%, y la pobreza que afecta a un tercio de la población.

“Tenemos que estar seguros de que contamos con los instrumentos para abordar la dramática situación que atraviesa el país , dijo. “Hacer algo que sólo signifique esconder el problema bajo la alfombra implicará más agonía , concluyó.

Traducción: Mariana Oriolo

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