Los cinco factores que presionarán a la inflación en el tramo final del año

Analistas coinciden en que el levantamiento de las restricciones del confinamiento, el impacto de la emisión monetaria, la continuidad de la depreciación del peso contra el dólar, el inminente aumento de naftas y la reapertura de paritarias motorizarán la suba en los meses finales de 2020.

El dato de 1,9% del IPC de julio, mes donde se endureció el confinamiento en su primera mitad, marcó una leve baja con respecto al 2,2% de junio, que había significado un salto respecto a mayo y abril. No obstante, el 2,5% de aumento en la inflación núcleo puede anticipar sendero de incrementos crecientes en el tramo final del año, especialmente cuando se normalice la economía en los principales centros urbanos.

Es que los 0,6 puntos porcentuales de diferencia entre el nivel general y la medición núcleo constituyen la distancia más alta desde agosto de 2019 y, según analistas, puede ser un indicador que refiera a una inflación "más resiliente" que esté en ese orden más allá de la escasa variación de los regulados y estacionales de apenas décimas.

La mayor actividad comercial en los polos poblacionales del país cuando se levante el confinamiento, un mayor impacto de la emisión monetaria del primer semestre, la persistencia en la velocidad de la depreciación del tipo de cambio, la reactivación de algunas negociaciones paritarias y el inminente incremento del precio de los combustibles son los principales motores que tendrá el índice de precios en el tramo final del año.

Tanto FIEL, que para agosto prevé un 2,5% si suben las naftas, como la consultora Invecq proyectan un sendero de inflación mensual base promedio de 3% desde agosto hasta fin de año, con probabilidades de que acelere aún más de acuerdo al movimiento que puedan tener las variables enumeradas.

Uno de los factores más esperables es el de la emisión monetaria, que entre transferencia de utilidades y adelantos transitorios el Tesoro recibió una asistencia de $ 1,5 billones. Aunque una parte fue absorbida por pasivos remunerados, la cantidad de dinero creció por encima de las necesidades por encima de las necesidades de transacción y ahorro. 

Cuando el consumo se normalice, la caída del poder adquisitivo de los pesos presionará los precios. Como con la cuarentena una buena porción de la economía se encontró inactiva de forma parcial o total en estos cinco meses, los incrementos encontraron cierta contención, sumado a la prolongación del congelamiento de tarifas de servicios públicos y transporte.

Los aumentos se verán con más fuerza en octubre y en el verano, cuando comiencen a aparecer precios de servicios que no se transaban, consideró Juan Luis Bour, economista de FIEL.

La depreciación gradual del tipo de cambio también tendrá un efecto, debido a que la suba del dólar mayorista a una tasa mensual promedio de 2,5% no cede y la brecha cambiaria con los tipos de cambio paralelos, tampoco, lo que impacta en aquellos importadores que deben pedir autorización al Banco Central (BCRA) para acceder a divisas al valor oficial para comprar del exterior.

Si bien el tipo de cambio mayorista se encuentra apenas por encima de los $ 73, varios importadores no pueden acceder a dólares a este precio y deben recurrir a otras alternativas que, en pesos, tienen un costo 60% mayor.

Otro de los factores que colaborará a que la inflación continúe con su tendencia alcista será el de un incremento de los combustibles que el Gobierno evalúa implementar. Si bien el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, afirmó que se trata una decisión que debe tomar YPF, reconoció que la cuestión está siendo analizada por el equipo económico y el presidente, Alberto Fernández

Aunque un aumento no impactaría directamente en el índice de precios del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) por su escaso peso relativo en la canasta, los especialistas coinciden en que el efecto de 'segunda ronda' sí sería importante, al ser un insumo clave para muchos bienes y servicios, aunque no proporcional.

Las negociaciones paritarias serán otro aliciente, dado que durante el primer semestre prácticamente no hubo incrementos de salarios en el sector privado. En julio, el gremio de empleados bancarios acordó un incremento de 26% en cuatro tramos, con cláusula de revisión en noviembre, mientras que hace diez días Camioneros arregló un 30%, también en cuatro cuotas y revisión en febrero. 

No se esperan grandes novedades hasta que el confinamiento finalice, pero cuando ocurran, para los analistas, serán un ingrediente más para el incremeto del índice de precios.

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