Hubo cumbre en Olivos y se espera para mañana el anuncio de la próxima cuarentena

Después de recibir al comité de expertos, el Presidente se reunió con el jefe de Gobierno porteño y el gobernador bonaerense para analizar qué ocurrirá a partir del lunes en el AMBA. 

Cerca de 3 horas estuvieron Axel Kicillof y Horacio Rodríguez Larreta en la Quinta de Olivos con Alberto Fernández.  Como prólogo de la negociación por el futuro de la cuarentena en la zona metropolitana, a las ya clásicas diferencias entre un aperturista jefe de Gobierno porteño y un "intermitente" gobernador bonaerense, se sumó una matutina alerta presidencial. "Tenemos que ponernos un poco firmes porque esto no está funcionando", opinó en Radio con Vos el Presidente por la reciente escalada de casos de Covid-19.

 


La advertencia oficial llegó horas antes de que se conociera un nuevo doble récord de coronavirus: 6377 nuevos casos y 153 muertes en 24 horas, con un corte estadístico realizado a las 17. La lupa oficial está puesta, como admitió el ministro de Salud Ginés González García, en las llamadas "reuniones clandestinas", como principal foco de contagio y el más complicado de controlar desde el Estado. Ese fue una de las preocupación que el comité de expertos le trasladó al Presidente al mediodía.

De esta forma, el jefe de Estado que en las últimas extensiones del aislamiento obligatorio en el AMBA viene oficiando de mediador, terminó por inclinarse hacia la postura provincial, luego de haber respaldado la última flexibilización solicitada por Ciudad. Ahora, como conclusión de la cumbre, Fernández habría apelado a una solución salomónica: el confinamiento continuaría sin cambios de un lado y del otro de la General Paz, es decir que no se frenarán las reaperturas del plan larretista pero tampoco habrá una nueva marcha atrás como insinuaba el kicillofismo.

Mañana, en conferencia tripartita desde la residencia oficial, el mismo formato de las últimas prórrogas, se revelarán los detalles de la futura cuarentena que regirá a partir del lunes. El dato clave será su duración: si bien podría ser por 15 días, como fue hasta ahora por lo general, desde la Ciudad y de la provincia preferían acortar los plazos y hacer evaluaciones estadísticas semanales para plantear flexibilizaciones o, en el caso del Conurbano, la "modulación" kicillofista. El resto de Buenos Aires continuará avanzando entre las fases 4 y 5.

Desde la semana pasada que, atento a las cifras en la provincia de Buenos Aires, por los casos y la ocupación hospitalaria, que en el AMBA fluctúa cerca del 65%, el gobernador venía evaluando un regreso a una confinamiento más rígido en el Conurbano, en base al concepto que enarbola de "cuarentena intermitente". Ayer Kicillof, antes de ir a la residencia presidencial, mantuvo una videoconferencia con intendentes para buscar el respaldo a su esquema que, con la escalada de casos, se le permita ajustar las reaperturas.

"Los números preocupan cuando uno hace una proyección de la velocidad del crecimiento", advirtió ayer el ministro de Salud provincial, Daniel Gollán. Mediados de agosto fija la curva que imaginan en provincia. "Ya en este momento estamos cerca de una saturación en el sector privado fundamentalmente de la Ciudad de Buenos Aires y el gran Buenos Aires", completó el funcionario.

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