Larreta negocia con la Rosada ceder solo medio punto de la Coparticipación

El Jefe de Gobierno es presionado por la Nación y la Provincia para perder transferencias directas. El stand by del Consenso Fiscal, el traspaso de la Justicia y el viaducto del Sarmiento podrían destrabar la discusión.

La disputa por los recursos que el peronismo lanzó en diciembre contra la ciudad de Buenos Aires -el principal bastión opositor- continúa abierta y sin resolución en lo inmediato en torno a la suma de dinero que la Nación pretende apropiarse para sí, o bien para redistribuir con otros distritos necesitados de fondos frescos, como es el caso de la provincia de Buenos Aires.

Luego de que la vicepresidenta Cristina Kirchner abriera el paraguas sobre la cantidad de dinero que la Nación transfiere al distrito más rico del país durante un acto en La Matanza, el Ejecutivo al mando de Alberto Fernández le puso en enero números al reclamo: quiere que la Ciudad se despoje de casi $ 35.000 millones, aproximadamente un punto de los 3,5 de la masa de recursos coparticipables que hoy recibe.    

Pero el Jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, hace números y ha dejado entrever en conversaciones a alto nivel con el ministro del Interior, Eduardo "Wado" De Pedro, y también a través de la mesa técnica de negociación -conformada por el ministro de Economía, Martín Mura, y la secretaria de Relaciones con las Provincias, Silvina Batakis- que no está dispuesto ni tiene forma de resignar semejante masa de recursos, que significan más del 7% de la recaudación proyectada. Menos aún en el contexto de incertidumbre económica y eventual caída de la actividad.

Este jueves, la Legislatura porteña aprobará un convenio suscripto entre el Gobierno nacional, las provincias y la Ciudad para congelar por un año el Consenso Fiscal y así detener la baja progresiva de tributos, como Ingresos Brutos y Sellos, que se había acordado durante la gestión de Mauricio Macri.

De este modo, la Ciudad recuperará aproximadamente $ 14.000 millones que, de otro modo. Ese monto es el que Larreta está dispuesto a "sacrificar" y así tener un entendimiento con la Rosada. Es poco menos de medio punto de la "Copa".

Para la Nación, dejar la batalla a medias no es una opción. Pero otras agendas y prioridades se superponen en la discusión que se inició en términos técnicos sobre el nivel de transferencias necesarias para asumir la gestión de la seguridad tras el traspaso de la Policía a la Ciudad, en 2016.

El domingo, por caso, Fernández anunció en la apertura de sesiones ordinarias en el Congreso la creación de un nuevo fuero federal penal que unificará fueros penales con jurisdicción en la capital federal, y en ese sentido transferirá parte de esa jurisdicción al Poder Judicial porteño. Por ahora, escasean los detalles pero la expectativa es que toda competencia venga acompañada de recursos.

Ese mismo día, Larreta deslizó en su discurso ante la Legislatura la necesidad de congeniar con la Nación para quitar las barreras del ferrocarril Sarmiento. No anunció una obra, sino que pidió "coordinación" para resolver un asunto pendiente que es relevante tanto para porteños como bonaerenses y a la vez es un ícono de la corrupción e ineficiencia. La Ciudad no está dispuesta ni puede asumir el costo de la obra sin un acuerdo con la Casa Rosada.

También el nivel de los subsidios al transporte público que recorre el distrito y la regulación de las compañías de energía dividen aguas e inciden en la discusión madre. De ambos lados coinciden que buscan "una solución creativa que contente a ambas partes", o bien "que salga por encima del laberinto" en que se han metido.

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