EE.UU. REDUJO OTRO 2,5% SU C LCULO DE LA PRODUCCIÓN LOCAL

La cosecha de soja, frenada por lluvias: peligra otro medio millón de toneladas

El clima húmedo y cálido que domina la región en el último mes volvió a complicar la campaña. Afirman que hace falta unos 10 días de sol y viento para poder entrar a los lotes

Cuatro semanas de lluvias casi ininterrumpidas pusieron al campo nuevamente en alerta. A la prolongada sequía, que diezmó la producción para dejarla en torno a 37 millones de toneladas, le siguió la recuperación de buena parte de la humedad de los suelos. Pero la continuidad del clima lluvioso, cálido y húmedo derivó en excesos hídricos que frenaron la cosecha de soja y maíz en gran parte de la región productiva, y que hacen peligrar al menos 500.000 toneladas de la oleaginosa cuando restan cosechar unas 800.000 hectáreas en la zona núcleo, indicó la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).

La Bolsa de Cereales de Buenos Aires, por su parte, reportó que las lluvias y anegamientos frenaron las labores de cosecha, que avanzaron al 60% del área total, por lo que resta aun levantar 5,7 millones de héctareas sembradas con soja.

Ambas entidades alertaron de que el retraso de la cosecha deja expuesto a los lotes "al impacto negativo de la prolongada humedad ambiental y las elevadas temperaturas" para esta época del año indicó la Bolsa porteña.

En su panorama agrícola semanal indicó que "bajo este escenario es muy probable que una vez que se reactive la cosecha y haya mayor claridad de las pérdidas en producción, habrá que ajustar la proyección nacional para la campaña en curso, que hasta ahora se mantiene en 38 millones de toneladas".

La BCR, en tanto, cosideró que hace falta entre 4 a 10 días de sol y viento fresco para retomar las labores de cosecha en la zona núcleo.

"A mediados de abril, cuando las lluvias regresaron tras 4 meses de sequía, había entusiasmo, pero las precipitaciones no se detuvieron y ahora los excesos son una amenaza", planteó la entidad rosarina. Y abundó que en la región núcleo "el 7% de la soja de primera y el 45% de la de segunda aún no pudo trillarse. Y los lotes están muy resentidos por el efecto de la ininterrumpida seguidilla de días con humedad y altas temperaturas que domina la región desde hace casi cuatro semanas. Granos brotados, disminuciones en el peso y apertura de vainas son algunas de las consecuencias", apuntó.

"La situación trae al recuerdo abril de 2016, cuando los días de lluvias continuas pudrieron gran parte de la cosecha sojera ante la imposibilidad de ingresar a los lotes. El riesgo también corre para los lotes de maíces de segunda que aguardan su turno de trilla", remarcó.

Esa alerta porque el clima sigue siendo adverso y recortaría aun más la pobre producción sojera 2017/18 potencia los precios locales sobre todo futuros.

De la mano de un reporte mensual del Departamento de Agricultura norteamericano (Usda), en el que recortó su previsión de cosecha argentina 2,5% hasta 39 millones de toneladas y subió la de Brasil a 117 millones de toneladas a la vez que bajó las previsiones de siembra en el hemisferio norte y en 22,5% stocks finales mundiales, la soja en Chicago se disparó algo más de u$s 5 la tonelada, aunque con el correr de la rueda, la mejora se acotó y terminó en un alza leve de 0,6% hasta u$s 375,25 por tonelada para el futuro a julio 18, el más activo por estos días.

En tanto, en el mercado local, en un contexto climático que genera complicaciones para la logística en la comercialización de granos, no hubo valores abiertos por la oleaginosa y por los cereales, por lo que disminuyó de manera considerable la cantidad de compradores activos, indicó la BCR en su informe diario.

Sin embargo, indicó que "los operadores estimaban que un posible valor para las negociaciones estaría en los mismos niveles que ayer, lo que se confirma a partir de las operaciones informadas por fuentes oficiales".

Así la soja se mantuvo en torno a $ 7150 la tonelada disponible, mientras el futuro enero 19 se disparó a u$s 343 la tonelada, contra los u$s 320,5 que cotizó la posición mayo 18.

La fortaleza de la posición enero 19 en el MATBA (que también se evidencia en otros contratos más alejados) obedece por un lado a que es una época en la que suele escasear la soja para procesar, algo que se potenciará este año por la pobre producción que dejó la sequía. También pesa la baja gradual de las retenciones al complejo sojero.

La producción sojera en menos de 40 millones de toneladas deja a las aceiteras con mucha capacidad instalada sin utilizar, por lo que se cree que las importaciones temporarias de poroto para procesar pueden llegar a 3,5 millones de toneladas.

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