La capacidad ociosa de la industria llegó al 43% en diciembre

El sector más castigado fue el automotriz, que en el último mes del año sólo aprovechó el 21,1% de su potencial productivo.

La industria alcanzó en diciembre un nivel de capacidad instalada ociosa del 43%, informó hoy el Indec al sostener, desde el ángulo en que lo presentan las estadísticas oficiales,  que la utilización de la capacidad instalada en la industria se ubicó en el 56,9% ese mes, "nivel superior al registrado en el mismo mes de 2018, que se ubicó en 56,6%".

La leve mejora interanual en el uso de la capacidad instalada no evitó, sin embargo, que el registro de diciembre de 2019 fuera uno de los peores del año. Hay que remontarse a enero de 2019, cuando dio 56,2% de aprovechamiento, para encontrar un nivel más bajo de uso de la capacidad en la industria.

En noviembre de 2019, el índice se había ubicado en el 60,7% mientras que en diciembre del 2018 había llegado a 56,6%, indicó el organismo.

El registro de diciembre es apenas superior al 56,2% verificado en enero de ese mismo año, mientras que el más alto fue el de mayo cuando trepó al 62%, según datos del ente público.

La capacidad instalada es el potencial de producción o volumen máximo de producción que una empresa en particular, unidad, departamento o sección, puede lograr durante un período de tiempo determinado, teniendo en cuenta todos los recursos que tienen disponibles, sea los equipos de producción, instalaciones, recursos humanos, tecnología, experiencia/conocimientos, etc.

Así lo define el Observatorio de Economía Social de la Universidad de Rosario (UNR), que advierte que el "concepto de capacidad instalada también se utiliza frecuentemente en economía para describir todo un sector de actividad o una región entera. Cuando el volumen de la producción es inferior a la capacidad instalada, se dice que existe un desempleo de factores".

Según el INDEC, para su cálculo se tiene en cuenta cuál es efectivamente la producción máxima que cada sector puede obtener con la capacidad instalada. Se consideran criterios técnicos, como el aprovechamiento potencial de las plantas productivas, empleando el máximo de turnos posibles y las paradas necesarias para el mantenimiento apropiado de dicha capacidad. 

La capacidad instalada, su uso o su carácter ocioso, se mueve al compás y es un indicio del nivel de actividad, recesión o reactivación, del sector manufacturero.

La alta capacidad ociosa de la industria del momento es naturalmente el reflejo del parate industrial, que, tras un diciembre que mostró una leve mejora de 1,2%,  no veía números positivos desde abril de 2018, cuando vio una suba de 4% interanual. El acumulado del año pasado, según registros de diciembre pasado. 

Desagregada en bloques sectoriales, el sector más castigado en cuanto a capacidad ociosa fue la industria automotriz, que en diciembre sólo aprovechó el 21,1% de su potencial productivo. El dato no sorprende si se tiene en cuenta lo que fue el año pasado para el sector, que con una producción de 314.787 unidades fabricadas, llegó al volumen más bajo en 15 años, al nivel de 2004.

Además, diciembre fue un mes particularmente de poca actividad automotriz, porque muchas plantas adelantaron vacaciones y realizaron paradas técnicas, según la Asociación de Fabricantes (ADEFA), lo que determinó un registro más bajo de uso de capacidad. De hecho, en noviembre, aunque también fue el bloque de peor performance, el uso fue de 38,7%.

Por otro lado, el bloque que más su usó su capacidad productiva fue "Refinación del petróleo", con 78,6%, seguido de Sustancias y productos químicos, con 68,8% y Papel y cartón, con 68,1%.  En la lista de los que estuvieron por arriba del promedio hay que anotar a industrias metálicas básicas (66,1%), productos alimenticios y bebidas (63,3%) y productos minerales no metálicos (57,2%).

Los bloques sectoriales que, como la industria automotriz,  se ubicaron por debajo del nivel general son productos del tabaco (50,1%), edición e impresión (49,3%), productos de caucho y plástico (44,7%), productos textiles (41,1%) e industria metalmecánica excepto automotores (40,0%).

La alta capacidad ociosa de la industria es el reflejo del parate industrial, que, tras un diciembre que mostró una leve mejora de 1,2%,  no veía números positivos desde abril de 2018, cuando vio una suba de 4% interanual. El acumulado del año pasado, según registros de diciembre pasado. 

Tags relacionados
Noticias del día