La Argentina entrará en default, pero el Gobierno confía que antes de junio cerrará con los acreedores

Deuda: puede haber acuerdo en junio, pero antes hay que esquivar el default

Mejoraron los términos de la negociación con los acreedores, pero el acuerdo no estaría cerrado para el viernes 22. La nueva fecha tope para acordar con los bonistas es ahora el 31 de mayo

La Argentina no podrá cumplir con el compromiso que había tomado días atrás, cuando sostuvo que el viernes próximo tendría cerrado el acuerdo con los bonistas, y que lo anunciaría de forma oficial un día después.

Los tiempos no corrieron de la forma que esperaba el Gobierno, y ahora todo se demorará, por lo que ahora sí la Argentina entrará formalmente en default. Sin embargo, tanto el presidente Alberto Fernández como el ministro de Economía, Martín Guzmán, descartan que esta situación se vaya a prolongar, por lo que entienden que el entendimiento final llegaría para antes de junio.

Según dijeron las fuentes consultadas por El Cronista, "se produjo una evolución importante en las conversaciones" y el camino hacia un acuerdo, si bien todavía no está totalmente despejado, ya no muestra las trabas de hace algunos días.

"En el caso de algunos bonos el ritmo de adhesión a la oferta es importante e incluso alcanza al 80%. Todavía resta el visto bueno de algunos sectores que se vienen mostrando más duros desde hace ya algún tiempo, pero sin dudas el nivel de conflicto no es el mismo que días atrás", explicaron las fuentes.

zzzznacp2 NOTICIAS ARGENTINAS BAIRES, ENERO 21: El ministro de Economía Martín Guzmán anunció el envío al Congreso del proyecto de ley para la Restauración de la Sostenibilidad de la Deuda Pública Externa.Foto NA zzzz

Ayer por la tarde Fernández y Guzmán mantuvieron una reunión en la residencia presidencial de Olivos para intentar avanzar sobre estas negociaciones.

Esta imposibilidad de llegar a la meta del 22 de mayo se da, incluso, pese a que todos los interlocutores del "caso deuda" advierten el mejor clima que se da en torno de esta negociación. "Que hubo cambios es innegable, porque sino no estaríamos hablando sobre la idea de cerrar todo antes del 31 de mayo. Pero no se puede obviar que también existen diferencias entre las partes, que impiden apurar los tiempos", sostuvieron las fuentes consultadas.

Lo que todavía no queda claro es si la oferta sobre la que se trabaja es estrictamente la que presentó en su momento el Gobierno, o en alguna de las tres que presentaron el viernes pasado los distintos grupos de bonistas.

Esta nueva postergación es la segunda que se da en el marco de esta negociación con los acreedores. Según el cronograma que se había dispuesto, la Argentina debería haber cerrado esta instancia el 8 de mayo pasado, aunque en esa ocasión ya se había estipulado que se podría extender hasta el 22, lapso que ahora se vuelve a ampliar.

De esta forma, Argentina no honrará el 22 de mayo el pago de u$s 503 millones en concepto de intereses por los bonos Global 2021 (AA21), 2026 (AA26) y 2046 (AA46), todos bajo Ley de Nueva York, luego de 30 días de que operaba el vencimiento.

Los bancos custodios demandan a los titulares de bonos presentar sus respectivos consentimientos de los términos del canje hasta 72 horas antes del cierre (en este caso, mañana), por lo que anunciar un acuerdo en esta semana hubiera dado solo 24 horas para evaluar las condiciones.

Una fuente en contacto matizó: "Entre las propuestas de cada uno de los bonistas hay algunas diferencias, que pueden ser compatibilizadas. Y la distancia con el Gobierno es salvable. No vemos que se pueda acordar en esta semana pero lo importante es progresar cada día".

El riesgo que entraña esta estrategia es que existe el peligro de que algún grupo de bonistas de cualquier serie afectada pueda activar la aceleración de la cláusula de cross default, mediante la cual si un deudor entra en una situación de cesación de pagos, los acreedores pueden iniciar el proceso de solicitar el pago de su préstamo de forma inmediata. Para activarla, se necesita el pedido de más de un 25% de los tenedores de los bonos en circulación, pero "si el Gobierno actúa de buena fe, no lo deberían hacer", comentó Sebastián Maril, director de FinGuru.

Para este especialista financiero, lo más recomendable es depositar los u$s 503 millones en una cuenta escrow (un depósito de garantía en manos de un tercero) en señal de buena fe, lo que se necesita para evitar que se active la aceleración del cross default.

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