Kicillof negocia con propios y ajenos para aprobar su emergencia

Un artículo del paquete legislativo molestó a intendentes del PJ y Juntos por el Cambio se negaba a extender el estado de excepción por 2 años. Otros puntos podrían debatirse la semana próxima.

No sólo la Casa Rosada estuvo ayer negociando para aprobar su megaproyecto de Solidaridad Social: el gobernador bonaerense Axel Kicillof hizo lo propio, en un escenario legislativo más desfavorable en el poroteo, para avanzar con la pretendida declaración de una cuádruple emergencia.

"Se prorroga la sesión en el Senado y confiamos en que los detalles de redacción que se están discutiendo se solucionen rápido, porque tenemos una gran responsabilidad con la vida de las y los bonaerenses", fue el tuit pasado el mediodía de la vicegobernadora Verónica Magario que confirmó lo que se imaginaba: no sería un debate fácil.

Al cierre de esta edición, teniendo tiempo hasta 12 de la noche para retomar la sesión tras el cuarto intermedio, se abrió la esperanza de que los legisladores pudieran sentarse en sus bancas. Una parte del proyecto, igual, podría quedar para la semana que viene.

Desde Juntos por el Cambio reprochaban, entre otras cosas, que las emergencias solicitadas por Kicillof (Social, Económica, Productiva y Energética) no fueran por 2 años como sentencia el proyecto. En principio habían aceptado dar quórum sólo para extender las heredadas del vidalismo (Seguridad, Infraestructura y Administrativa).

También había un tire y afloje entre oficialismo y oposición por cuatro puestos clave en el organigrama de la Cámara.

En un preacuerdo, Juntos por el Cambio había aceptado debatir ayer al menos la prórroga del Presupuesto 2019 hasta marzo, una de las llaves que precisa Kicillof para negociar los vencimientos de deuda que tiene en enero. Pero también hubo quejas internas. Los intendentes del PJ apuntaron contra el artículo 34 que permite un control a la gobernación del Fondo de Infraestructura que gotea a los municipios.

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