Kicillof extiende las extraordinarias para insistir con la suba de impuestos

El pedido entraría el lunes a pesar del asueto administrativo. El gobernador espera que el proyecto sea debatido primero en Diputados y luego en el Senado, donde ya fue frenado, entre el jueves y el lunes.

Hace tres días se oficializó el asueto administrativo bonaerense para este lunes. Sin embargo, analizaban en la administración de Axel Kicillof levantarlo para que el presidente de la Cámara de Diputados provincial, Federico Otermín, tuviera habilitada la firma para recibir otro pedido de sesiones extraordinarias del gobernador. Luego del traspié en el Senado de la semana pasada, el mandatario insistirá con debatir cuanto antes, con una negociación que retomará el jueves con intendentes opositores, su Ley Impositiva 2020. Esta vez ingresando el proyecto en la Cámara baja.

Tras acusaciones variopintas cruzadas, Kicillof buscará después de festejar el año nuevo lograr lo que no ocurrió el viernes pasado. El texto, que incluye una suba del impuesto inmobiliario progresivo que alcanza el 75% en algunos casos, estuvo cerca de tratarse el viernes pasado, con un Frente de Todos que esperó hasta las 12.30 de la noche para bajar al recinto.

Hay dos versiones de la fallida prorrogada sesión. Una fue que a pesar de contar con aliados (tiene 45 diputados propios de 47 necesarios), el oficialismo no alcanzó quórum por dos faltazos propios. En la gobernación, en cambio, aducen que no querían dar la media sanción sin presencia opositora y pasada la medianoche. "Lo iban a tildar de escándalo", sugieren en La Plata, donde mastican el concepto de "impuestazo" que se instaló mediáticamente.

Igual, el kicillofismo avisa: "En la próxima sesión, si hay que aprobarlo sin ellos, lo haremos". Sobre la superficie, desde Juntos por el Cambio advierten que sólo aceptarán discutir la norma si hay una concesión: "No vamos a ser cómplices de un impuestazo por arriba de la inflación", prometió el diputado Alex Campbell, vice del bloque opositor. "Es nuestro electorado, así no la podemos votar", repiten en su bancada.

"No hay ni un impuestazo, menos todavía para la clase media, que es uno de los sectores que terminó más dañado después de cuatro años de (Mauricio) Macri y (María Eugenia) Vidal", despotricó ayer Kicillof en radio 10. Y añadió: "Queremos reconducir la negociación sobre bases ciertas. Dejaron una provincia con una deuda muy difícil de afrontar".

El margen de negociación sobre el articulado estaría acotado: en La Plata remarcan que de disminuir el famoso 75%, la oposición debe ofrecer una alternativa de dónde obtener lo perdido para mantener el mismo número global que garantiza la ley. "Con menos que eso, las cuentas provinciales no se sostienen", insisten, frente a fuertes vencimientos de deuda en enero.

Debajo de la mesa, la pelea sería otra. "Hace un mes teníamos un acuerdo con Vidal para aprobar la Emergencia y la ley Impositiva", reniegan en la gobernación, con un Kicillof que en público le reprochó a su antecesora su viaje a París en medio de la negociación. El pacto: a cambio de 25 cargos, incluyendo la Subtesorería y vacantes en IOMA, la Defensoría y en el Banco Provincia, con pulseada por la silla que dejó el massista Mario Meoni para ir a Transporte, la ex mandataria garantizaba el quórum en el Senado con Roberto Costa como interlocutor. "Quedó desautorizado cuando aparecieron otros negociadores con pretensiones, como Jorge Macri", acusan en La Plata.

El alcalde de Vicente López y sus pares opositores tanto del PRO como UCR, fueron invitados a ver a Kicillof el jueves en la residencia del gobernador. "Quieren partir el bloque", leen en municipios opositores la advertencia del gobernador del goteo financiero sin reajuste fiscal (ver aparte) . "Queremos un sólo interlocutor, si es Vidal o (Jorge) Macri, no los dos", replican en la gobernación.

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