Juicio político de Carrió y cumbre de la UCR: dos exámenes para Macri

Tras frenar el cobro retroactivo del gas, la UCR prepara una cumbre con todos sus referentes y nadie del PRO. El radicalismo, preocupado por el impacto de la recesión

Cambiemos atraviesa esta semana una prueba de fuego respecto a la cohesión de su alianza. Por un lado, en una iniciativa más que llamativa, la diputada oficialista Elisa Carrió ingresará al Congreso hoy el pedido de juicio político al ministro de Justicia, Germán Garavano. Por el otro, la UCR encabezará una cumbre este viernes, en pleno centro porteño, envalentonados por la marcha atrás de Mauricio Macri con la resolución del gas.

"Tenemos que trabajar más sincronizados", lamentaba un ministro nacional, la última semana, luego de que Carrió "bromeó" con la presión a Macri para que expulse a Garavano de su gabinete. La diputada va a presentar hoy el pedido de juicio político en Diputados, con las diez firmas del bloque de la Coalición Cívica. Una de las principales críticas es que el ministro podría haber interferido en el Poder Judicial, al opinar en contra de las prisiones preventivas y de las condenas a ex mandatarios. Garavano habló así un día antes de que Carlos Menem sea absuelto y mientras la Justicia avanza sobre Cristina Kirchner. En Casa Rosada lo salieron a respaldarlo y no esperan que de ningún paso al costado, tal como mostró el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, este fin de semana.

El tironeo de Carrió preocupa porque "Lilita" suele enarbolar la bandera de la lucha contra la corrupción. Este es un eje que el propio Gobierno considera que será clave en las elecciones de 2019. El triunfo de Jair Bolsonaro en Brasil y la explosión de la "causa de los Cuadernos K", respecto al pago de coimas durante el gobierno kirchnerista, alientan esta hipótesis en Balcarce 50. El jefe de Gabinete, Marcos Peña, expresó públicamente la semana pasada que la economía no será un eje central de la campaña 2019, en la que Macri jugará su reelección.

Ante la falta de resultados económicos, en el PRO harán también campaña con la agenda de seguridad. La ministra Patricia Bullrich tomó protagonismo la última semana, tras el triunfo de Bolsonaro. La funcionaria se reunió con el bloque de diputados oficialistas para mostrarles números en materia de Seguridad, para que defiendan la gestión. Bullrich le suele llevan números positivos de su gestión a Macri, tales como la caída del 21% en la tasa de homicidios entre 2015 y 2017.

Más allá de que el PRO quiere evitar la agenda económica, el otro aliado, la UCR, lo arrincona con ese temario. El viernes el radicalismo tendrá una cumbre en el Hotel Presidente, tras envalentonarse con los cambios en la retroactividad de la tarifa de gas. Un giro de política que afectó a Macri, quien había respaldado la iniciativa dos días seguidos.

Este viernes, los popes radicales como el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, y el diputado Mario Negri podrían hacer nuevos planteos económicos en el documento que cierre la cumbre. Allí están invitados las principales figuras de la UCR como los actuales gobernadores Gustavo Valdés (Corrientes) y Gerardo Morales (Jujuy), así como los históricos Federico Storani y Enrique "Coti" Nosiglia, entre otros. No habrá ningún representante del PRO.

La cumbre analizará el trabajo legislativo dentro de Cambiemos y cómo reforzar la coalición oficialista de cara a 2019. La UCR está preocupada respecto a cómo afectará la recesión a la clase media y los sectores vulnerables. "No creo que salgamos de ahí con exigencias, pero tal vez hayan algunos pedidos que se discutirán dentro de Cambiemos", comentaron en el partido centenario.

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