FMI: Con el dólar en calma, el acuerdo puede esperar a marzo o abril

En el Gobierno hablan de que no habrá apuro para cerrar un nuevo programa. Primero tienen que asumir las autoridades de Estados Unidos y designar delegados para la negociación.

La estabilidad del dólar oficial y paralelo en los últimos dos meses y la recompra de reservas que hace el Banco Central (BCRA) oxigenó al Gobierno y le dio tiempo al ministro de Economía, Martín Guzmán, para no apurar el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), condición necesaria para normalizar la macro.

Por eso, cerca de Guzmán ya hablan de no esperar cerrar un trato hasta marzo o abril, poco antes de que opere un vencimiento de casi u$s 2200 millones con el Club de París (en mayo), otra deuda que habrá que reestructurar y para la que hace falta contar con un programa aprobado por el FMI.

El 20 de enero asumirá Joe Biden como presidente de los Estados Unidos y Janet Yellen asumirá en la Secretaría del Tesoro, desde donde designará a un encargado para negociar con la Argentina un programa de Facilidades Extendidas por 10 años.

Si la situación económica local no se complica y obliga a pisar el acelerador, recién para la segunda quincena de febrero o los primeros días de marzo podría venir una misión técnica del organismo a Buenos Aires o realizarse por vía digital, en caso de que vuelvan a estar cerradas las fronteras.

Las conversaciones entre los funcionarios y los técnicos del FMI giran en torno a la posibilidad de reducir en algún punto el déficit primario presupuestado (4,5% del PBI en este año) y la financiación del desequilibrio fiscal con menos emisión monetaria y mayor colocación de deuda.

Las proporciones serían 40% y 60%, justo a la inversa de como aparecen en el Presupuesto 2021.

En Economía garantizan que no habrá cambios al rojo primario ya pautado, aunque podría ser inferior en los hechos que en los papeles.

Para lograr consistencia en el ajuste de los números, el aumento de las tarifas y su consiguiente disminución en los subsidios será fundamental.

Las transferencias del Estado para sostener las tarifas en un nivel real similar al de 2020 equivaldrían a un 2,2% del PBI, justo la mitad del déficit primario proyectado.

En el caso de demorarse la implementación de los aumentos o de que más de la mitad de los usuarios vean incrementos por debajo de la inflación, los subsidios excederían largamente los u$s 7500 millones.

La deuda de la Argentina con el FMI es cada vez más grande, debido a la depreciación del dólar frente a otras monedas.

Los 31.913,71 millones de Derechos Especiales de Giro (DEG) transferidos entre 2018 y 2019 equivalen hoy a u$s 46.296 millones, más intereses que devengan a una tasa de 4,9% anual y que se buscarán recortar a la mitad.

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