El parate económico y el alivio fiscal le quitarían $ 610.000 millones a la recaudación

La estimación la hizo el Iaraf. Advierte que la baja de la actividad sumada al alivio tributario sugerido para que no colapse el sector privado equivalen a un mes de recaudación de los principales impuestos, aproximadamente un 1,9% del PBI.

El Gobierno deberá resignar hasta 1,9% del producto bruto interno (PBI) de recaudación para preservar la cadena de pagos, estimó el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), entre el costo fiscal del parate que significa la cuarentena del coronavirus y la baja de impuestos que recomienda el mismo Instituto para evitar un colapso en el sector privado. 

Además sostuvo que tendrán que destinarse fondos públicos de forma directa en apoyo a las empresas que no puedan pagar los sueldos y a los cuentapropistas que mayores complicaciones atraviesen ante el parate económico que significa la pandemia.

La proyección surge de la suma de dos factores. Por un lado, del impacto que el Iaraf realizó de la merma de la recaudación generada por el parate del coronavirus y, por otro, de las medidas de alivio fiscal que recomienda para sostener cierta estabilidad en la economía real y en el mercado laboral.

En el informe, la entidad plantea que la extensión de la pandemia acrecienta el riesgo de que se rompa la cadena de pagos de las empresas y el cumplimiento de las obligaciones salariales, por lo que considera que los tres niveles de Gobierno deberían coordinar una baja de impuestos generalizada y un plan de apoyo directo a los sectores más complicados, acompañados de un uso "ordenado y transparente" de la emisión de pesos.

"La caída de ingresos es incierta y hoy no resulta posible proyectar un número serio", indica el Iaraf, que de todas maneras identifica los nodos que generarán la baja recaudatoria. Las menores ventas y producción incidirán en la base imponible para el IVA, Ingresos Brutos y la Tasa de seguridad e higiene municipal, en tanto que se contraerá el pago de impuestos devengados y de aportes y contribuciones por parte de empresas "que no tengan liquidez propia para hacerlo".

En adición, el instituto propone un diferimiento del pago de impuestos con el objeto de facilitar la liquidez de empresas para que puedan afrontar el pago de sueldos y de familias para que afronten gastos imprescindibles, además de una disminución detributos y de aportes y contribuciones. "Los tres niveles de gobierno van a tener que brindar exenciones transitorias a los sectores más afectados, adicionalmente a la posposición del pago de impuestos", señaló.

Para estimar lo que el Estado se perdería de embolsar por el parate económico y los estímulos fiscales, el Iaraf tomó como referencia una recaudación normal y proyectó lo que significaría prescindir durante un mes de los ingresos provenientes de aportes a la Seguridad Social, del IVA, de Ganancias, de Combustibles, de Ingresos Brutos y de la Tasa de seguridad e Higiene. Ese volumen de dinero totalizaría $ 610.000 millones (1,9% del PBI), de los cuales $ 330.000 millones (1%) involucrarían a Nación y $ 280.000 millones (0,9%) a provincias y municipios.

 

 

"Una vez definidos los costos de las medidas coordinadas, se puede ordenar la emisión de pesos, que actualmente no es el problema principal. Cada provincia debería recibir el equivalente a su participación en la masa coparticipable más su recaudación de ingresos brutos. A su vez, la Nación debería cancelar los préstamos al Banco Central (BCRA), reduciendo la cantidad de base monetaria creada durante el proceso", puntualizó.

En esta alternativa, el informe sostiene que las medidas no se agotan en el diferimiento o condonación de baja de impuestos, sino que deberá comprender apoyo parcial directo para el pago de remuneraciones a los empleados y sostenimiento de ingresos a los cuentapropistas.

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