CONSEJEROS OPOSITORES REPUDIARON LA MANIOBRA

El kirchnerismo fue contra Rafecas en la Magistratura

El representante del Poder Ejecutivo ante el Consejo de la Magistratura, Hernán Ordiales, concretó ayer ante el organismo una denuncia contra el juez federal Daniel Rafecas luego de los cuestionamientos que recibió por parte del vicepresidente Amado Boudou por el caso Ciccone. Al ser consultados por El Cronista, los consejeros opositores criticaron duramente la medida y si bien ninguno consideró que la misma prosperará demasiado, la tildaron como una maniobra para obstaculizar la investigación del juez. Saben que no tiene los votos para un juicio político contra el magistrado pero la sola denuncia ya sirve para molestar al juez y tenerlo en capilla, contó un consejero anti K. Es que si bien el kirchnerismo tiene mayoría en el Consejo, para un eventual juicio político se requieren 9 de los 13 votos, en tanto para una sanción disciplinaria harían falta 7, pero el oficialismo tiene 6 seguros y un hoy incierto séptimo del juez Mario Fera, al menos sobre ese tema.
Para empezar, la presentación sería analizada por la Comisión de Disciplina en manos del diputado kirchnerista Carlos Cuto Moreno la semana que viene y tiene como competencia proponer al plenario del Consejo sanciones disciplinarias a los magistrados por cuestiones vinculadas a la eficaz prestación del servicio de justicia. Si el vicepresidente de la Nación, que es el segundo en la línea sucesoria del Ejecutivo, hace una denuncia de tal calibre es obvio que el Consejo de la Magistratura se tiene que abocar a la investigación. Los dichos del Vicepresidente implican una gravedad institucional que el Consejo no puede soslayar, justificó Ordiales. En concreto, el consejero solicitó que se investigue si Rafecas fue imparcial o si favoreció a alguna de las partes involucradas, sin avanzar en las denuncias públicas que plasmó el Vicepresidente en su exposición ante la prensa el jueves pasado. Boudou había acusado a Rafecas de filtrar información a la prensa sobre el allanamiento que se hizo en un departamento de su propiedad, que alquila un amigo del empresario Alejandro Vandenbroele, el hoy responsable de la nueva empresa que levantó la quiebra de la ex Ciccone Calcográfica.
Aclaró, en este sentido, que esa situación no implica una imputación concreta al juez, a cargo de la causa en la que se investiga a Boudou, sino que se va a investigar y luego de la investigación se analizará si corresponde acusar al magistrado. La decisión de recusar o no al juez correrá por cuenta de las partes, nosotros no tenemos nada que ver. Será el propio juez quien aceptará o no el pedido, si es que se produce, y eventualmente la Cámara Federal de Apelaciones quién decidirá si corresponde o no la recusación, aclaró el funcionario.
Al respecto el juez e integrante del consejo Ricardo Recondo evaluó que el organismo de control del Poder Judicial tendría que tener menos reflejos de las actividades políticas. En tanto, el representante de los abogados del interior del país, el radical Daniel Ostropolsky, consideró que la denuncia es absolutamente imprudente . También su par Alejandro Fargosi alertó: La Magistratura debe garantizar la independencia. No se debe obstaculizar la investigación del juez.
Desde la Asociación de Magistrados, Luis María Cabral defendió a Rafecas y consideró equivocado ir por el camino de la denuncia ante el Consejo dado que no sirve para otra cosa más que para afectar la credibilidad en un poder del Estado como es la Justicia.