El estrés: cómo nos afecta y cómo lo combatimos

En el marco del Festival Farmacity, la compañía consultó a un experto, el Dr. Alejandro Deviggiano Coordinador del Departamento de Estudios Cardiovasculares No Invasivos de Diagnóstico Maipú, para dar cuenta de la importancia de llevar los niveles de estrés lo más bajo posible para tener una vida más saludable.

El cuerpo responde al estrés a través de la liberación de hormonas que lo preparan para enfrentar una gran amenaza. El problema surge cuando estas reacciones se dan en situaciones en las que no hay un peligro concreto: en tu casa, en la oficina, en el auto llegando tarde a destino. Con el tiempo, la repetición de estos ciclos de respuesta causa problemas de salud.

En un contexto de mayor incertidumbre económica y de grandes exigencias laborales, somos más proclives a presentar algún síntoma de estrés.

Tipos de estrés que pueden afectar al corazón:

  • Estrés de soledad: carecer de compañía para hacer frente a los momentos difíciles es una causante de estrés sumamente dañino.
  • Estrés agudo: en raros casos, las malas noticias (en general fallecimiento o fin de una relación) pueden provocar síntomas de ataque al corazón. Esto se denomina síndrome de corazón roto.
  • Estrés de ira: cuando las personas viven en un estado de enojo y son muy irascibles, tienen un mayor riesgo de ataque cardíaco y accidente cerebrovascular.
  • Estrés de impotencia: cuando la persona se siente incapaz de realizar algo.
  • Estrés crónico: en general se presenta en el marco de una experiencia laboral, por un mal jefe o por altísimas exigencias (muchas veces auto impuestas), o por angustias.

Técnicas para reducir el estrés:

  • Las principales herramientas son comer sano, dormir bien y hacer ejercicio.
  • Cambiar la perspectiva y la forma de ver las cosas. Este cambio se basa en transformar tu filosofía de vida para ser más positivo.
  • Actividades concretas para disminuir el ritmo cardíaco. Por ejemplo: yoga, meditación o respiraciones profundas.
  • Tener una vida social activa. Conectar con familia y/o amigos. Compartir problemas y preocupaciones y atender a las necesidades de los otros.
  • Aprender a decir que no. Cuando el estrés se genera por tener una gran cantidad de tareas en el trabajo o en la casa, poder decir que no es clave.
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