El endurecimiento del cepo para las empresas obstaculizará la recuperación pospandemia

Las restricciones cambiarias para las empresas generan incertidumbre en cuanto a la disponibilidad de dólares para el pago de deudas e importaciones y para los analistas podría morigerar el rebote estadístico de 2021.

El segundo trimestre del año para el Producto Bruto Interno (PBI) argentino fue uno de los peores de la historia nacional, según las estimaciones de analistas que apuntan que la caída en términos interanuales rondará el 16%, a la espera del dato oficial del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) que saldrá este martes.

La cifra se desprende de la parálisis de la actividad económica que significó la cuarentena que profundizó los pronósticos de recesión que ya se esperaban para este año. Especialmente el mes de abril, que fue la etapa más restrictiva de los ya más de seis meses de confinamiento. Y según la mediana de sondeos de consultoras privadas que realizó la agencia Reuters a 14 consultoras argentinas y del exterior, la caída fue de 19,6%.

Matías Rajnerman, de Ecolatina, señaló que la consultora estima que el derrumbe fue de 16,7% con respecto al segundo cuarto de 2019. "Hubo restricciones de oferta y de demanda, desempleo récord que es atribuible a la pandemia y a la cuarentena. Es una caída autoinflingida de la economía, pero no por eso menos real. Fue un trimestre incierto también por la negociación de la deuda, sin pandemia la caída habría sido de 2% o 3%, pero de ninguna manera de dos dígitos", explicó.

En tanto, Juan Ignacio Paolicchi, de EcoGo, indicó que las estimaciones apuntan a una caída de 17% en términos interanuales. La baja es de 12,8% respecto al trimestre anterior, que ya había mostrado una contracción de 5,4% con apenas 12 días de confinamiento desde el 20 de marzo. 

Por su parte, Matías Carugati, de Seido, indicó que la caída del PBI en el segundo trimestre aproximadamente rondará el 16%.

Para el tercer trimestre, las previsiones privadas apuntan a un desplome de casi 15%, según la mediana de respuestas de la Encuesta de Expectativas Macroeconómicas de El Cronista (EMEC). Para 2020, la proyección converge a 12%, al igual que el último sondeo del Banco Central (BCRA) y el propio proyecto de ley de Presupuesto de 2021.

En sus proyecciones, el Gobierno prevé una caída de 12,1% del PBI para este año y una recuperación de 5,5% para 2021, pero al parecer esa recomposición podría estar en riesgo debido a las últimas restricciones cambiarias para las empresas.

"El Gobierno debería enfocarse en retirar las restricciones, porque pueden ser el factor determinante que trabe el crecimiento de la economía en los próximos meses e incluso en el próximo año. Una economía con semejante nivel de restricciones no puede operar así", señaló Paolicchi.

Rajnerman sostuvo que las limitaciones al acceso del mercado de cambios oficial para las empresas que quieran pagar deudas financieras impactarán de forma negativa, tanto por la incertidumbre que genera como por la posibilidad de que se restrinjan más severamente aún las divisas del MULC para las importaciones.

"Por un lado por la incertidumbre: no se sabe cuánto va a durar, la política del BCRA se ve muy improvisada y muy errática. Después hay muchas empresas que van a tener miedo de que la próxima canilla que van a cerrar es la de importaciones. Dudo que reduzcan a cero la posibilidad de comprar dólares para deudas financieras, así que el próximo lugar a tocar son las importaciones. Eso podría alentar a algunas empresas a acelerar importaciones y a otras a posponer inversiones. Va a impactar y negativamente", comentó.

En tanto, Carugati señaló que por ahora las empresas afectadas por las medidas son pocas, pero destacó que un endurecimiento mayor golpeará a la actividad más en 2021 que en 2020, al punto tal de restarle puntos al rebote que tendrá la economía ante el arrastre estadístico ante la baja base de comparación que deja este año.

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