El empleo industrial cayó 2,7% anual en junio pero creció un 0,2% en el mes

Son datos difundidos ayer por el Centro de Estudios de la UIA, en base a cifras del SIPA. El régimen de suspensiones resultó vital para sostener el empleo industrial pero la suba de costos amenaza al sector.

En un escenario económico muy difícil por la recesión que lleva más de dos años y el efecto de las medidas restrictivas dispuestas para enfrentar la pandemia de coronavirus, con impacto directo en la actividad y el empleo, la industria manufacturera puede mostrar algunos números que, aunque modestos, son la envidia de muchos sectores.

Los últimos datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) señalan que en junio se perdieron 289.620 empleos asalariados registrados en comparación a junio de 2019, lo que supone una caída de 4,8%.

En la actividad industrial la pérdida de puestos de trabajo llegó a 30.195, una baja de 2,7% interanual. Pese a ello, un dato interesante es que en junio el sector fabril sumó 1748 nuevos empleos formales, o una mejora de 0,2% en relación al mes anterior.

El informe de Indicadores Laborales de la Industria, elaborado por el Centro de Estudios Económicos de la Unión Industrial Argentina (CEU-UIA), destaca que "a pesar de la fuerte caída de la producción industrial, el empleo del sector mostró un sendero suavizado".

Esta mejora relativa del empleo está alineada con cierta recuperación en la actividad manufacturera, dado que junio "reportó una contracción de 10,7% según lo relevado por el CEU-UIA, lo que representó un aumento mensual de la actividad de un 17,7% en relación a mayo". En abril el derrumbe de la actividad industrial había llegado a 30,2%.

Para la central fabril fue clave llegar a acuerdos de suspensiones, que "volvieron a ser la principal forma de manejar la dotación de personal en un contexto de regulaciones en el mercado de trabajo". Elípticamente, se refiere así a la prohibición de despidos y la vigencia de la doble indemnización.

La entidad destacó que el 19,4% de las empresas aplicó suspensiones en junio, un nuevo récord frente al 8,4% del mes anterior.

Además, creció el empleo temporario, que reemplaza a personal licenciado por la edad o por ser grupo de riesgo. Según estudios de la UIA, ese universo alcanza al 14% de los trabajadores de las empresas.

Pero este tipo de contratación ocasiona costos adicionales, junto a protocolos, testeos y traslado de personal, en un contexto de recesión. Como contracara, en junio 1999 empresas menos que en 2019 (3,8% de caída) presentaron declaraciones juradas en el SIPA.

La situación del mercado laboral "requiere pensar estrategias integrales con incentivos claros, que tengan en cuenta no solo la continuidad del empleo, sino también proporcionar incentivos a la contratación", sostuvo la UIA, apuntando ya a las prioridades de la agenda post Covid.

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