El contrapunto por la continuidad del IFE aceleró la salida de Vanoli de la ANSeS

Titular del Banco Central durante parte del segundo gobierno de Cristina Fernández, la llegada de Alejandro Vanoli se interpretó como el desembarco de un referente económico del kirchnerismo en un gobierno plagado en sus cargos centrales por hombres de estrecha confianza con Alberto Fernández.

En sus casi cinco meses de gestión, además de manejar de por sí una de las cajas más sensibles del Estado, su figura se realzó ante la inesperada irrupción del coronavirus en el país. Vanoli pasó a tener mayor relevancia que muchos ministros del gabinete, al estar al frente de un organismo que nucleó en este tiempo de crisis sanitaria los principales fondos para asistencia de los sectores más vulnerables: monotributistas de primeras categorías, beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo, de planes sociales y, claro está, jubilados y pensionados, el mayor grupo de riesgo ante la pandemia que azota el mundo.

En el ente previsional destacaban por estos días el alcance del Ingreso Familiar de Emergencia, el bono que financió ANSeS en este contexto, por $ 10.000 en el primer pago, y que llegó a 7,8 millones de personas. Desde su cuenta de Twitter, y en declaraciones públicas, Vanoli fue resaltando la relevancia económica de la medida que salía de su cartera, alineado con el Gobierno en lo que se consideró uno de los caballos de batalla de la Rosada en el último mes para paliar la crisis.

"La asistencia que se está brindando desde ANSeS en este contexto incluye a 20 millones de personas", valoraban fuentes del organismo previsional. Incluían en ese paquete, también, el bono de $ 3000 que se les pagó a los jubilados que cobraban la mínima.

Justamente desde allí surgió el detonante central de la salida, con las múltiples imágenes de adultos mayores haciendo filas eternas en bancos para cobrar sus haberes el 3 de abril, un viernes en el que la estabilidad de Vanoli al frente de la ANSeS empezó a estar en juego. "Era previsible", sostuvo en aquél momento el funcionario, mientras en Olivos muchas voces lo responsabilizaban de la situación. En el Gobierno creen que nunca se hizo cargo de "haber expuesto a miles de jubilados en todo el país" a posibles contagios en plena cuarentena.

Pero Vanoli continuó en el cargo, siguió mostrándose en redes sociales y diferentes entrevistas, y desde la Rosada, aun sin gestos grandilocuentes, le mantuvieron el respaldo durante todo el mes, por ser un hombre ligado al kirchnerismo y estar sentado en una silla que, en el reparto, se le habría asegurado a funcionarios de confianza de la vicepresidenta de la Nación.

Pero esta semana las tensiones se aceleraron, principalmente, luego de que desde la ANSeS transmitieran, en diálogo con El Cronista, que el IFE se iba a discontinuar durante mayo. Desde el Gobierno, también en charla con este medio, salieron inmediatamente a respaldar la medida, que seguiría y se aprobaría en los próximos días. Pareció ser un contrapunto más, pero le terminó abriendo la puerta de salida.

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