CONDICIONAMIENTOS PARA LOS CONTRATOS DE PARTICIPACIÓN PÚBLICO PRIVADO

El Fondo sumó presión fiscal con nuevas exigencias para la contabilidad de los PPP

El FMI no confía en la herramienta porque los Estados pueden esconder deuda. En las cuentas argentinas comenzarán a figurar en 2020 cuando salgan los primeros pagos

El Gobierno nacional apuesta de lleno a la puesta en marcha y ampliación de los contratos de Participación Público Privada, esta herramienta en donde se comparte el riesgo de llevar adelante y mantener el ritmo de las obras con el sector privado y con la que busca detener la caída de inversión propia en medio de un proceso de ajuste. Sin embargo, los PPP no son bien vistos por los técnicos del Fondo Monetario Internacional (FMI).

La crítica que siempre hace el organismo a estos contratos es que, en general, esconden la deuda de los estados.

En 2016, la entidad de crédito de última instancia publicó un documento denominado "Regulating Local Government Financing Vehicles and Public-Private Partnerships in China" en donde analiza la herramienta en el gigante asiático y advierte que los PPPs sean utilizados por los gobiernos para endeudarse sin incluirlo en el gasto presupuestario.

A partir de ese análisis, el Fondo entiende que los gobiernos son proclives usar la modalidad de contratos porque otorga las facilidades: "Muchos gobiernos lo ven como una ventaja para eludir limitaciones presupuestarias", sostiene. Y como detalle, los técnicos del FMI les responden a los gurú del ahorro: "las PPP sólo cambian el momento del gasto del Gobierno pero no el valor neto de la obra".

La vuelta de la Argentina al FMI coincide con el primer PPP de la historia. Y el currículum de incumplimientos argentinos no es la mejor carta de presentación de esta herramienta que ya tiene adjudicaciones vía PPP por unos u$s 8000 millones (ver pág. 4) de posible deuda.

A partir de esto, en la carta de intención al FMI, la administración local y el organismo multilateral definieron que las asociaciones de participación público-privada financiadas por el Gobierno "serán tratadas como adquisiciones públicas tradicionales". Estos significa que las obligaciones del Gobierno nacional asociadas con las asociaciones público-privadas "se registrarán de forma transparente en las cuentas fiscales y se medirán como parte del déficit del gobierno nacional a medida que se produzcan (en base caja)".

La ventaja que tiene este sistema es que los PPP (los viales, que se terminarán de licitar en unas semanas) comenzarán a pagarse recién en 2020, año en el que según la hoja de ruta que se acordó con el FMI la Argentina tendría equilibrio fiscal.

El dato de cómo comenzará a figurar es fundamental teniendo en cuenta que la estimación en el Ejecutivo nacional es la de sumar más proyectos de los que se había pensado en un principio, en especial para los próximos dos años donde la inversión en obra pública vía aportes del Tesoro se irán reduciendo drásticamente como parte del ajuste para achicar el déficit.

Mientras se termina de reacomodar la estructura ministerial en donde Hacienda absorbe Finanzas y con ello la Subsecretaría de PPP, fuentes de la cartera explicaron que hoy hay "60 proyectos en carpeta y estos forman parte del de proyectos a licitarse durante 2018 y 2019. Hay que tener en cuenta que el presupuesto 2018 contemplaba estos proyectos y es natural que dado el éxito de nuestro primer contrato de Participación Público Privada que durante la preparación del presupuesto 2019 se evalúen nuevos proyectos a realizarse vía PPP".

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