Docentes, estatales y ferroviarios comienzan a presionar con sus reclamos salariales

El aumento salarial de estos tres sectores superará el 30% de cara a la negociación de unas paritarias complicadas por la inflación.

Los sindicatos de docentes, estatales y ferroviarios picaron en punta este año a la hora de anticipar sus aspiraciones de aumentos salariales, con reclamos que superan el 30 por ciento y meten fuerte presión al Gobierno nacional y las provincias, de cara a paritarias que se perfilan muy complicadas por la inflación.

Tras el alza de precios registrado en el 2013 y el fuerte aumento salarial que consiguieron varias policías provinciales que se acuartelaron en los primeros días de diciembre y que ahora varios gremios buscarán replicar, distintos sectores del sindicalismo, más cercanos y más alejados del kirchnerismo, coinciden en que se avecinan unas paritarias "difíciles".

A su vez, el Gobierno cerró a contra reloj un acuerdo de precios con las principales cadenas de supermercados del área metropolitana, que buscará extender a las provincias, con la idea de que los gremios moderen sus demandas salariales con pedidos más cercanos al 20 por ciento, lo cual es rechazado incluso por la CGT oficialista de Antonio Caló.

Ante ese escenario, los docentes bonaerenses de SUTEBA salieron a reclamar una recomposición salarial antes de la negociación que se realizará en el marco de las paritarias y exigieron un sueldo mínimo de 4.500 pesos, frente a los 3.600 que perciben de inicial actualmente.

De esta forma pretenden comenzar a discutir la paritaria de este año con un básico de 4.500 ("en Capital Federal es de 4.200, en Córdoba de 4.400 y en Sante Fe, 5.000", comparó su titular, Roberto Baradel) y a partir de esa cifra calcular el aumento de este año, lo cual llevaría a un incremento de salarios de más allá del 40 por ciento en caso de poder concretarlo.

Baradel se pronunció así días atrás, ya que la paritaria docente es una de las primeras en ponerse en marcha (generalmente comienza a finales de enero) y buscó meter presión ante la posibilidad de ir a una huelga que retrase el inicio del ciclo lectivo.

Por su parte, el líder de la CTA opositora y referente del sindicato de estatales de ATE, Pablo Micheli, adelantó que reclamará un aumento salarial en torno al "35 por ciento" y advirtió que "con estos niveles de inflación, las paritarias deberían abrirse varias veces en el año".

"Si el Gobierno y los empresarios persisten con el 20 por ciento, no lo van a aceptar ni los sindicatos más amigos del Gobierno", advirtió Micheli en declaraciones a un matutino.

En tanto, el delegado de la Unión Feroviaria, Roberto "el Pollo" Sobrero, quien lidera un sector propio no alineado con la cúpula del gremio, señaló que no pueden discutir aumentos de menos de un "40 por ciento" en las paritarias.

Sobrero planteó que "el aumento a los policías es una referencia para negociar" en las próximas negociaciones y reveló que mantuvo charlas con el jefe de la CGT opositora, Hugo Moyano, para analizar "la necesidad mantener la unidad de acción del movimiento obrero para discutir paritarias".

El dirigente de la CGT oficialista y titular del gremio de Textiles, Jorge Lobais, se mostró más cauto al hablar de los futuros aumentos, aunque consideró que la mayoría de las paritarias finalmente se terminarán de cerrar en torno al "25 y 30 por ciento", en diálogo con Noticias Argentinas.

"Hay que ver cómo se cierran las primeras paritarias. El turno de mi gremio recién es en junio. Me parece que los aumentos van a ser del 25, 30 por ciento", sostuvo Lobais.

FUENTE: Agencias Buenos Aires

Tags relacionados