Del recuerdo del estilo Moreno a la defensa de la industria local

La experiencia de lidiar con el secretario de Comercio Interior, generó temores cuando se conoció que el Gobierno tomaría más tiempo para analizar los pedidos de importación.

En el universo de medidas de administración del comercio sobresale la determinación de licencias no automáticas (LNA) de importación, utilizadas para detectar casos de en los que los productos comprados en el exterior, pudieran suponer un cierto daño a la industria nacional.

Otro recurso habitual, menos polémico que las LNA, es el establecimiento de valores criterio o de referencia para las importaciones, empleado para evitar situaciones de dumping o precios subsidiados que compitan "en forma desleal" con los productos made in Argentina.

Una historia conocida

La referencia a la polémica no es ociosa. Las licencias no automáticas, si bien son un recurso conocido en el comercio exterior, volvieron a la escena en el país en 2008 en medio de la crisis global. A través de un listado de unos 400 productos, se buscaba proteger a la producción local y de paso "achicar" el déficit de la balanza comercial.

En febrero de 2011 se amplió esa lista a unas 600 posiciones arancelarias. El sistema siguió creciendo desde entonces, al punto que en enero de 2018 el exministro de Producción, Francisco Cabrera, decidió eliminar unas 300 posiciones del listado de licencias no automáticas. Así y todo, quedaron unas 1300 posiciones vigentes en ese momento.

Antes de eso, el sistema quedó marcado por la impronta del poderoso secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, quien en épocas del kirchnerismo cobró notoriedad por sus métodos de control y denuncias de arbitrariedades.

En agosto de 2014, un panel de la Organización Mundial de Comercio (OMC), encontró que Argentina violó el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT), firmado en 1947, destinado a reducir los aranceles aduaneros y barreras comerciales.

La OMC estimó que las trabas al comercio incluían también a las Declaraciones Juradas Anticipadas de Importación (DJAI), un mecanismo considerado "poco transparente" para el manejo del comercio exterior, impulsado Moreno.

El estilo particular del exfuncionario a la hora de habilitar o no un trámite de importación generó no pocos sobresaltos entre los importadores. Algunos denunciaron incluso la necesidad de acudir a gestores para facilitar las operaciones de importación.

Justamente, este recuerdo es el que alteró ahora los ánimos de algunos empresarios, tan pronto como trascendió que el nuevo Gobierno apelará a instrumentos de administración del comercio exterior. Pese a que desde el Ministerio de Desarrollo Productivo aseguran que el objetivo es "no perjudicar a nadie", el que se quemó con leche, ve la vaca y llora.

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