EL ACUMULADO EN TRES MESES LLEGA A 7,1%, SUPERANDO AL IPC

Debajo de la inflación, aún en niveles altos, subió 1,9% la línea de la pobreza

Según el Indec, se necesitaron $ 17.867,28 para no ser pobre. La indigencia quedó el mes pasado en $ 7090,19, un alza de 1,5% contra febrero y 22,3% en doce meses

Por debajo de la inflación pero aún en porcentaje elevado, en marzo, la canasta básica alimentaria (CBA) y la total (CBT) aumentaron un 1,5% y un 1,9%, respectivamente, en comparación con febrero. En ese mismo período, el IPC marcó 2,3%, de acuerdo con los datos relevados por el Indec.

De esta manera, una pareja con dos hijos de 6 y 8 años necesitó en marzo de $ 17.867,28 para acceder a CBT que representa la cantidad indispensable de alimentos, indumentaria y servicios para no caer por debajo de la línea de la pobreza, informó ayer el instituto de estadística oficial.

Si bien el 1,5% de incremento para marzo de la CBT es menor al IPC, cuando se suman a los aumentos de enero y febrero, en el primer trimestre acumula un alza de 7,1%, mayor al 6,7% que registró en esos meses la inflación.

A su vez, en los últimos 12 meses acumula la CBT una suba de 26,8%, mientras que el IPC tuvo un alza de 24,4% en el mismo período.

Por su parte, la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que es la cantidad mínima de alimento para cubrir las necesidades calóricas y no caer por debajo de la línea de la indigencia, llegó en marzo a $ 7090,19 para familia compuesta de cuatro miembros: un jefe varón de 35 años, su esposa de 31 años, un hijo de 6 años y una hija de 8 años, de acuerdo a la caracterización del Indec.

Así, la CBA fue en marzo 1,5% mayor a la de febrero y, en el acumulado del primer trimestre llega a 6,7%, mientras que en los últimos 12 meses avanzó un 22,3%. La variación interanual de la CBA se mantuvo por debajo del IPC, que fue de 24,4%, aunque en el caso de la evolución del rubro "alimentos y bebidas", fue mayor ya que este creció un 21,2%.

La evolución de los precios de los alimentos es clave ya que los sectores de menores ingresos deben disponer de una mayor proporción de sus ingresos (en relación a los de más recursos) para adquirirlos.

El Indec informó que en el segundo semestre del año pasado, el Índice de Pobreza alcanzó al 25,7% de la población, por debajo del 30,3% de la medición de julio-diciembre del 2016, con un crecimiento del 2,9% de la actividad económica en todo 2017.

Esto significa que, proyectado a todo el país, el número de pobres descendió de 12,3 millones a 10,4 millones de personas. Se trata de 1,9 millón de pobres menos, de acuerdo con los datos proyectados de Hacienda en base a las cifras del Indec.

Además, la indigencia se redujo del 6,1% del segundo semestre de 2016 al 4,8% en el mismo lapso del año pasado, lo que representa 600.000 personas indigentes menos: de 2,5 millones a 1,9 millón. Esto significa que de los 10,4 millones pobres, 1,9 millón es indigentes, por lo que porque no tienen ingresos para comprar la canasta básica de alimentos.

Si bien los indicadores de pobreza mejoraron sobre fines de 2017, en el inicio de este año se habrían estancado. De acuerdo con el director del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), Agustín Salvia, el escenario de relativa mejora de fines del año pasado, se frenó en el inicio de 2018 ya que se estancó relativamente la creación de empleo (sobre todo en el sector industrial) y se reactivó la inflación, señaló.

La CBA se determina tomando en cuenta los requerimientos normativos kilocalóricos y proteicos imprescindibles para que un varón adulto, entre 30 y 60 años, de actividad moderada, cubra durante un mes esas necesidades. "Se seleccionaron los alimentos y las cantidades en función de los hábitos de consumo de la población a partir de la información provista por la Encuesta de Ingresos y Gastos de los Hogares", detalla el Indec.

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