Cuadernos K, capítulo internacional: un arrepentido involucró a empresarios extranjeros

Juan Carlos de Goycoechea señaló la connivencia de directivos de la empresa española Isolux en el presunto pago de coimas. Podrían ser llamados a declarar en los próximos días por el juez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli.

La causa que investiga la presunta asociación ilícita de funcionarios del kirchnerismo con empresarios de la obra pública para el enriquecimiento ilícito y la financiación de campañas electorales podría trascender en los próximos días las fronteras a partir de la declaración de uno de los primeros imputados colaboradores que buscó guarecerse bajo la figura del "arrepentido", a la que tuvo acceso El Cronista.

El abogado Juan Carlos de Goycoechea, ex titular del grupo Isolux Corsan en la Argentina, señaló al menos a seis directivos de la multinacional de capitales españoles como responsables de los presuntos pagos que investigan el juez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli. Todos son figuras de la empresa que en julio de 2017 se declaró en quiebra, dejando en la calle a más de 4000 empleados globales, y con negocios en la Argentina por 250 millones de euros que le fueron, en algunos casos, quitados de su órbita.

El pasado 3 de agosto, De Goycoechea compareció ante Stornelli e implicó en el supuesto esquema de pagos maniobrados por el ex secretario de Coordinación del extinto Ministerio de Planificación, Roberto Baratta, a unas seis figuras de la compañía, luego de explicar el modo de funcionamiento de la compañía y la responsabilidad de los directivos extranjeros en los sobornos.

"La compañía, a partir de que empezó a ganar obras, se estructuró sobre la base de tener una dirección corporativa, una dirección comercial y una dirección financiera, todo esto en la Argentina", dijo De Goycoechea, según consta en su declaración.

"La dirección corporativa era comandada por un español. Entre 2005 y 2015 pasaron ocho directivos corporativos diferentes, el último fue Jordi Oresti Luna. Anterior a ese hubo otro que se apellidaba Llorente, no recuerdo el nombre", declaró el abogado, que al momento de su detención ya estaba vinculado a la constructora.

En su testimonial, el imputado colaborador precisó que en 2008, cuando Isolux gana la licitación para construir la central eléctrica a carbón entre Río Turbio y 28 de Noviembre, en Santa Cruz, "vienen de España a firmar el contrato". A partir de ahí, según su relato, fue "convocado en febrero o marzo de 2009 a una reunión al despacho de Baratta en el Ministerio de Planificación", quien le manifestó que "era necesario aportar dinero para la campaña electoral".

"La reunión con Baratta a la que fui citado a comienzos del 2009 fue después del primer pago a Isolux por la obra de la Central de Río Turbio. Esa fue la única reunión que tuve en el despacho con Baratta relacionada con el pedido de dinero", declaró en Comodoro Py.

"Baratta se comunicó con Madrid, no en mi presencia, supongo con el director financiero o el director comercial, no recuerdo quién estaba en esos cargos en esa fecha. Lo que sí puedo decir que a partir de esa fecha se me indicaba por teléfono, por línea fija, (la casa de) cambio para retirar los dólares", precisó el empresario.

Tal declaración buscó volcar la responsabilidad por los pagos ilegales sobre diversos empresarios españoles, lo cual podría mover a la Justicia a investigar la responsabilidad de estos sujetos, al tiempo que otorgaría más información sobre otras causas que investigan una presunta red de corrupción en obras durante el kirchnerismo. 

Los señalados

¿Sobre quiénes apuntó De Goycoechea? En primer lugar, el abogado apunta el nombre de Francisco Arnaiz, un empresario español que lo sugiere "en el año 2003 o 2004" para integrar la plantilla de Ibadesa, una firma constructora que luego fue comprada por Isolux.

El segundo señalado es Jordi Olesti Luna, último director corporativo de Corsan Corviam, filial de Isolux en Argentina. A esta empresa le fue quitado un tramo del Paseo del Bajo, en noviembre pasado, tras el avance del proceso de quiebra de la casa matriz. De Goycoechea también imputa a un ejecutivo de apellido "Llorente", director coporativo de Isolux Corsan Argentina, al que señala como el más duradero en el puesto de la filial argentina.

El cuarto mencionado es Álvaro Delso, nada más ni nada menos que el hijo de Luis Delso, fundador de la multinacional española con un pasivo 4.600 millones. Delso hijo fue director general económico-financiero de la multinacional española hasta 2016, y según la declaración de de Goycoechea, "estuvo seis meses nada más" al frente de la filial argentina. 

El quinto empresario de la declaración indagatoria es Celestino Fernández Cuesta, del que no se dan más detalles. Este es familiar de Nemesio Fernández Cuesta, chairman del directorio de Isolux Corsán en Madrid, hasta el llamado a concurso.

Finalmente, de Goycoechea también vierte responsabilidades sobre el ingeniero Oscar Habarnau. Egresado de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de La Plata. Habarnau fue director de Proyectos en UTE de Isolux y, específicamente, dirigió la fase preliminar de la central hidráulica Chihuido y otras obras de generación eléctrica, como la de Ensenada-Barragán, donde la empresa señalada actuó asociada a Iecsa, en tiempos en que ésta pertenecía a Ángelo Calcaterra, primo del presidente Macri.

 

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