Crucial gestión de Braun ante los EE.UU. de una excepción para el acero

Tras el anuncio de imposición de aranceles del 25% a la importación de acero y del 10% en el ingreso de productos de aluminio por parte de Estados Unidos, el gobierno argentino se movió rápido en busca de que el país quede exceptuado de la medida. El presidente Mauricio Macri habló telefónicamente el viernes con el presidente Donald Trump, al que le manifestó la preocupación argentina por el impacto que tendría la medida en las exportaciones de esos metales básicos al país del norte. En total involucran exportaciones por más de u$s 700 millones.

El fin de semana viajó a Estados Unidos el secretario de Comercio, Miguel Braun, que tuvo ayer encuentros con la Secretaría de Comercio de Estados Unidos, y según confirmaron en la cartera de Producción, tendría hoy una bilateral con el secretario del área, Wilbur Ross.

"El objetivo es conocer el procedimiento para afinar la argumentación" para que no se aplique el nuevo esquema de aranceles a nuestro país. En medio del tembladeral que generó en todo el mundo la decisión de Estados Unidos de gravar la importación de acero y aluminio, hay cautela en el gobierno argentino y las empresas involucradas TenarisSiderca y Aluar sobre los resultados de la gestión. Washington aplicó los nuevos aranceles, que entrarán en vigencia el 23 de marzo, argumentando razones de "seguridad nacional" en el marco de la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de 1962.

Al respecto, la Cámara Argentina del Acero emitió ayer un comunicado en el que "agradece los esfuerzos del Gobierno nacional para lograr que Argentina sea exceptuada de la aplicación de aranceles contra sus exportaciones de acero". En el caso del acero, la medida se aplica las importaciones de todos los productos siderúrgicos (semielaborados, planos, largos y tubos), aunque hay que recordar que casi la totalidad de las exportaciones a ese mercado (200.000 toneladas al año por unos u$s 200 millones) corresponden a tubos de acero sin costura, para la industria petrolera.

Para la industria siderúrgica, el impacto de la aplicación de esta medida es doble, por un lado, el encarecimiento del ingreso a Estados Unidos, y por otro, el riesgo de perder terceros mercados en un mundo en el que la sobre capacidad de producción que "hoy llega a las 700 millones de toneladas anuales, como resultado de los subsidios gubernamentales y prácticas desleales que generaron distorsiones en el comercio global del acero", indica el escrito de la cámara sectorial.

El principal argumento de la Argentina para lograr la exención hasta ahora los únicos dos países exceptuados son México y Canadá es que las exportaciones argentinas representan apenas 0,6% de todas las exportaciones de acero de Estados Unidos y 2,3% en el caso del aluminio. También se enfatiza que Argentina preside la mesa del Acero del G20 y que una empresa argentina (Tenaris) tiene una planta en Houston para la que necesitará importar materia prima.

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