LA PRESIDENTA RATIFICÓ AL EQUIPO ECONÓMICO Y PREMIÓ A LOS FUNCIONARIOS LEALES. OPTÓ POR LA CONTINUIDAD

Cristina se decidió por un gabinete sin caras nuevas

El secretario de Finanzas, Lorenzino, queda al frente del ministerio de Hacienda. De Vido sigue fuerte en Infraestructura y Abal Medina será el jefe de todos los ministros

La incertidumbre terminó. La presidenta Cristina Kirchner le puso fin al sin número de especulaciones que se tejieron entorno al gabinete nacional, y lo hizo sin apartarse una coma del manual K: reemplazos sólo para los funcionarios que asumieron en el Congreso, y con caras conocidas, mientras que en el resto seguirá el mismo elenco.
También dándole el clásico efecto sorpresa al anuncio, la mandataria instruyó en menos de una hora el operativo para dar a conocer el nombre de los ministros que jurarán el sábado por la tarde.
Los nuevos nombramientos de funcionarios que ya estaban en el Gobierno fueron los de Jefe de Gabinete y los ministros de Economía y Agricultura. En los tres casos se trató de ascensos y premios políticos por la tarea que vienen realizando junto a CFK. Pero la certeza con los casilleros del tablero gubernamental completo fue que el rumbo, principalmente en el área económica, no virará sino que será una profundización de la era cristinista.
La primera incógnita en ser develada fue la del jefe de los ministros, uno de los cargos en los que más se especuló sobre quién sería el reemplazante del saliente Aníbal Fernández que se mudará al Senado de la Nación. A pesar de que su nombre siempre estuvo en la terna de candidatos, la designación de Juan Manuel Abal Medina causó sorpresa en varios despachos de la Casa Rosada. El joven dirigente de 43 años y padre hace pocos meses de su tercera hija, recibió el premio que tanto esperaba y que comenzó a construir desde que Néstor Kirchner lo cobijó bajo su ala protectora en la jefatura de la Unasur.
Su reemplazo al frente de la Secretaría de Comunicación Pública aún no se confirmó, debido a que ese cargo depende de la jefatura de Gabinete, por lo que falta el paso administrativo de la jura formal. A pesar de ello, todos coincidieron en que en este caso se promoverá al actual vocero y subsecretario del área, Alfredo Scoccimarro (ver página 3). De concretarse, será otra muestra de continuidad.
La misma lógica K se dio con el Ministerio de Economía. En una muestra de confianza y ratificación de la política llevada a cabo por el vicepresidente electo, Amado Boudou, fue designado en su lugar el secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino. El economista, que formaba parte del ala técnica del palacio de Hacienda y era el candidato que promovía Boudou. Esta designación desató festejos en los integrantes del equipo del todavía titular de Economía, quienes lo tomaron como un gesto presidencial para ahuyentar los fantasmas de una supuesta pelea entre CFK y su vice.
El otro ascenso, y el único que se hizo vox populi antes de tiempo, fue el del Ministerio de Agricultura. El que tomará la posta de Julián Domínguez, quien asumió ayer como presidente de la Cámara de Diputados, será el subsecretario de Pesca (políticamente el segundo del ministerio) Norberto Yahuar (ver página 6).
Así quedó claro que en la lógica kirchnerista sigue latente el axioma futbolero de equipo que gana (en este caso las elecciones) no se toca. Tanto en la gestión de Néstor Kirchner en la gobernación de Santa Cruz como en su etapa presidencial y la gestión de Cristina quedó demostrado que sólo se hacen cambios de ministros en caso de necesidad o fuerza mayor, como una renuncia abrupta (Alberto Fernández, Sergio Massa, Miguel Peirano y Martín Loustou, entre los más resonantes).
Razón suficiente para ratificar al resto del elenco, como también la estructura ministerial desechando las versiones sobre creaciones o unificaciones de carteras. Las caras seguirán siendo las mismas. Algunos sostendrán el cargo, salvo el caso de Carlos Tomada, ministro de Trabajo, quien viene de la era del ex presidente Eduardo Duhalde. Los que seguirán son Julio De Vido (Planificación Federal), Debora Giorgi (Industría y Producción), Florencio Randazzo (Interior), Héctor Timerman (Relaciones Exteriores), Nilda Garré (Seguridad), Arturo Puricelli (Defensa), Julio Alak (Justicia), Alicia Kirchner (Desarrollo Social), Juan Manzur (Salud), Enrique Meyer (Turismo), Alberto Sileoni (Educación) y Lino Barañao (Ciencia y Tecnología). En el rango de las secretarías que dependen directamente de la estructura presidencial continuarán Oscar Parrilli (General de la Presidencia), Héctor Icazuriaga (Inteligencia) y Carlos Zannini (Legal y Técnica).
Además fueron ratificados Jorge Coscia (Cultura), los titulares de los bancos Central, Mercedes Marcó del Pont; del Nación, Juan Carlos Fábrega y el director de la ANSES, Diego Bossio.
Durante el anuncio que dio el vocero presidencial no se dijo nada sobre el futuro del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, ni de Ricardo Echegaray en la AFIP. Sin embargo varios funcionarios adelantaron que ambos tienen muchas posibilidades de seguir en sus cargos.
Cristina mantuvo el misterio hasta último momento. Muchos especularon que el anuncio sería hoy, pero la mandataria sorprendió una vez más convocando en menos de una hora a una conferencia relámpago. Fue así que sólo Abal Medina, Lorenzino y Yahuar fueron un rato antes a la Quinta de Olivos para recibir la noticia. Allí también estaba los habituales colaboradores más cercanos de la Presidenta, mientras que varios de los ministros se enteraron de su continuidad a través de la TV.

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