Cristina insiste con su impronta y no usará el Salón Blanco para la jura de ministros

Como en las excequias de Kirchner, cuando cambió el Congreso por la Rosada, renovará la costumbre y hará un acto en el Salón de los Pintores y Pinturas Argentinas y el Museo del Bicentenario, dos espacios que ella recuperó

A la hora de anunciar el gabinete nacional mostró pragmatismo y ninguna sorpresa con los mínimos y necesarios cambios que debía hacer. En cambio, para la ceremonia de asunción, la presidenta Cristina Kirchner hará todo lo contrario. En ese caso si innovará, ya que sorprendió a propios y extraños cuando avisó que por primera vez el famoso besa mano de presidentes y delegaciones extranjeras y la jura de sus ministros no se harán en el mítico Salón Blanco.
El Busto de la República y el Escudo Nacional que están sobre la tradicional chimenea ubicada en el salón principal de la Casa Rosada siempre fue el escenario de los momentos históricos, como las juras de ministros, visitas presidenciales y anuncios de gestión importantes. Ese decorado se ve en cada imagen y foto más allá del tiempo y quién es el protagonista del momento. Los archivos lo corroboran, pero cuando se busquen las de Cristina en 2011 los colores y la estética será otra.
En el 2007, CFK fue hasta el Salón Blanco acompañada del fallecido ex presidente Néstor Kirchner y su familia para recibir el saludo de sus pares de la región y tomarle juramento su equipo de gobierno, que heredaba de su marido.
La única coincidencia que quedará registrada entre aquel acto y el del sábado será que en las fotos se verán casi las mismas caras, con algunos años más, de los funcionarios nacionales jurando. En cambio, el marco del escenario, los colores y hasta la luz será totalmente distinta.
Precisamente lo que buscó la mandataria fue eso, diferenciarse. Con esta decisión, CFK quiere mostrar una nueva etapa, signada por la impronta cristinista. Y ello implica también dejar atrás lo que le recuerda a Néstor Kirchner, quien utilizó, y mucho, los salones Blanco y Sur para cada uno de sus anuncios. El antecedente más reciente en este sentido fue la decisión de dejar de hacer los lanzamiento de campaña desde el Teatro Argentino de La Plata, que se había tornado en una cábala K.
El escenario para esta mítica celebración se hará en dos tramos y lugares distintos. Se trata del Museo del Bicentenario y el Salón de los Pintores y Pinturas Argentinas. Los dos son lugares de la Casa Rosada que se encontraban en mal estado y desuso, y que por expreso pedido de Cristina fueron recuperados y restaurados durante los últimos años de su gestión.
Incluso, el Salón de los Pintores y Pintura (con inmejorable vista a la Plaza Colón) ya están exhibidos cuadros de artistas reconocidos, entre ellos Benito Quinquela Martín, que se encontraban arrumbados en despachos y oficinas de la Rosada. A pesar de ello, varios pintores trabajaban ayer contra reloj para finalizar con los detalles y arreglos de las paredes.
En el patio de ese Salón, desde el que se ve la estatua de Cristóbal Colón mirando hacia el Río de la Plata, será donde Cristina recibirá el saludo de los alrededor de 10 presidentes de la región y las casi 30 delegaciones extranjeras. La mandataria estará allí cera de las 15:30, luego de la jura en el Congreso Nacional (a donde tiene previsto llegar al mediodía) y de recorrer el trayecto entre el palacio Legislativo y la Rosada.
Pasadas las 17, CFK le tomará juramento a sus ministros en el Museo del Bicentenario, el que fue construido en lo que eran las abandonadas bodegas Taylor. Detrás de ese escenario estará el restaurado mural de Siqueiros.
Cerca de las 19 se desatarán los festejos en la Plaza de Mayo. Y para ello ayer armaban el escenario frente a la Rosada, por donde pasarán el Chango Spasiuk, Víctor Heredia, Teresa Parodi, Iván Noble, la Bersuit y la Mancha de Rolando, entre otros artistas.