Coparticipación: por qué mejoró en septiembre y qué provincias recibieron más

El volumen de las transferencias automáticas escaló 3,5% el mes pasado y mostró su mejor aumento en más de un año, luego de varios meses consecutivos con derrumbes de dos dígitos. 

La coparticipación impositiva entre las provincias mostró una recuperación en septiembre en términos reales de la mano de una menor caída del IVA y nuevas alzas en lo recaudado por Ganancias y Bienes Personales, que se transfieren automáticamente entre los distritos.

Con una inflación interanual estimada en torno al 40%, el volumen de los fondos coparticipados escaló un 3,5% interanual en términos reales, según una estimación del Centro de Economía Política Argentina (CEPA).

Si bien en agosto ya había habido una recomposición contra la inflación de 1,5% esta se había producido por la postergación de los vencimientos anuales de Ganancias y Bienes Personales para personas humanas, que significaron una inyección importante dado que parte de ambos impuestos se reparten entre las jurisdicciones.

Por provincias, la mayor suba la registró Buenos Aires, con un 6,9%, seguida por La Rioja, Tierra del Fuego (ambas con 6,5%), Catamarca y Santa Cruz (ambas con 6,4%). Las destinadas a Chubut subieron 6,2% y a Río Negro, 6,1%.

La Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) sufrió un deterioro real de 29,3%, debido al recorte de 1 punto porcentual de los 3,5 que recibía de Nación que se entregará a la Provincia, y es el único de los 24 distritos que tuvo una merma respecto al año pasado, aunque Santa Fe y San Luis tuvieron alzas por debajo del promedio, de 2,5% y 2,7% respectivamente. 

Las razones de la suba

En septiembre, la coparticipación proveniente del IVA cayó 12,3% en términos reales, debido a que la economía sigue deprimida, pero es una baja menor a la que venía experimentando a tal punto que es el mejor registro desde el comienzo de la cuarentena. 

Del impuesto al consumo, el 89% se coparticipa entre Nación y provincias y un 11% se destina al Régimen Nacional de Previsión Social. De esta última porción, el 93,73% va para ANSeS y el 6,27% a la Ciudad y a las provincias.

Por su parte, Ganancias mostró una nueva mejoría y subió 4,7% en términos reales con respecto a septiembre de 2019, y es el mejor resultado desde julio del año pasado. A lo largo de la cuarentena, las caídas fueron todas de dos dígitos en términos reales, salvo en agosto por el ingreso de los saldos de los vencimientos anuales.

De lo embolsado por el Impuesto a las Ganancias, en primer lugar se detraen $ 580 millones anualmente, de los cuales $ 120 millones van para la Administración Nacional de Seguridad Social (ANSeS), $ 20 millones para el fondo de los ATN y $ 440 millones distribuyen entre las provincias (sin contar a la Ciudad).

El impacto de la cuarentena en la recaudación naturalmente se plasmó en las transferencias automáticas: se derrumbó 11,4% en marzo, 17,9% en abril25,8% en mayo. En los dos meses siguientes se observó una desaceleración, con una reducción de la caída: -11,6% en junio y -14,1% en julio.

 

Fuerte dependencia

Para las provincias, la coparticipación representa una fuerte inyección de ingresos y en promedio significa más del 70% del total de sus recursos y es la principal fuente de fondos junto con el impuesto sobre los Ingresos Brutos.

Las más dependientes son Formosa (93,4%), La Rioja (90,9%), Catamarca (89,76%), Chaco (86,7%), Jujuy (86,6%), San Juan (84,6%) y San Luis (79%). El resto recibió por coparticipación entre el 60% y el 76% de sus recursos totales, lo que ilustra el grado de importancia que tiene para todas las provincias en general.

La Ciudad es la jurisdicción que menor dependencia tiene de los fondos de la coparticipación, representó el 26,68% de sus recursos totales en todo 2019, y la tasa será menor ante la disminución anunciada por la Nación.

Las otras dos provincias cuyos ingresos de coparticipación fueron menores al 50% del total de sus arcas a lo largo del año pasado son Neuquén (41,77%) y Buenos Aires (49,59%), aunque para esta última la dependencia podría ser mayor.

La coparticipación consiste en que una porción de los fondos tributarios recaudados por Nación se repartan entre las provincias en tiempo real. Es decir, a medida que se recauda diariamente, la administración central realiza transferencias automáticas a las jurisdicciones. 

El fin del esquema, que tiene rango constitucional, es distribuir los ingresos tributarios entre las provincias dada la cesión de las potestades tributarias de estos distritos a la Nación, con el objetivo de evitar conflictos de doble imposición, por lo que en la práctica no todas las jurisdicciones 'aportan' lo mismo al Fisco, ni reciben la misma proporción de lo que 'aportan' a la economía.

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