Conseguir fichas para el parquímetro, el nuevo ‘karma’ de los automovilistas

Desde hace varios días conseguir cospeles para pagar el estacionamiento callejero se transformó en una compleja misión para quienes transitan por el centro porteño. Las empresas encargadas de distribuirlos STO y SEC, las mismas que acarrean los vehículos hablan de un faltante de esos medios de pago y de un mal manejo por parte de los kiosqueros, quienes los venden

Dejar en algunas de las calles porteñas puede resultar una misión bastante compleja, sobre todo si se trata de una zona en la que el estacionamiento callejero es pago.
Los automovilistas ya se habían acostumbrado al nuevo precio de la ficha del parquímetro que aumentó un 114% a mediados de julio pasado y ahora se toparon con otra novedad: conseguir los cospeles requiere de una exhaustiva tarea de investigación para dar con un local que venda, al menos, la cantidad necesaria para pasar el día sin el riesgo de ser multado.
Este inconveniente, incluso, se presenta en los mismos puestos de pago de multas, donde van a parar los vehículos remolcados por estar en infracción.
En los pertenecientes a la firma STO, una de las dos firmas que opera el servicio de remolque, hasta antes del aumento de tarifas impuesto hace un mes, allí se podían conseguir fichas sin inconvenientes e incluso al por mayor, de modo de armarse de un stock.
Hoy esto resulta totalmente imposible, e incluso allí argumentan que no cuentan con excedente como para comercializar los cospeles a discreción.
El Cronista contactó también a SEC, la otra empresa que opera en suelo porteño, y que siempre vendió sus fichas a través de los kioscos.
En el centro de atención telefónica la firma dice no sufrir un faltante de cospeles, y que los distribuye en forma normal entre los kiosqueros, quienes estarían dificultando su venta.
La molestia en cuanto al faltante de fichas siempre vuelve a la escena del estacionamiento callejero medido, pero ahora la situación es bastante más complicada.
Es que previo al movimiento tarifario del mes pasado, le hora no sólo cotizaba en $ 1,40, sino que además una ficha tenía una duración de dos horas y diez minutos.
Hoy esto cambió, y cada cospel sirve para pagar una hora, con el agravante de que las máquinas expendedoras de tickets no permiten la contratación de más de cuatro horas por vez.
Si los automovilistas quisieran reemplazar las fichas por monedas, deberían lograr entonces $ 12 en monedas para cubrir apenas cuatro horas de estacionamiento callejero, todo en medio de un desabastecimiento cada vez más fuerte de ese medio de pago.
Para 2015 el panorama del estacionamiento callejero medido volverá a cambiar. No sólo volverán a aumentar las tarifas, sino que, además, la gestión de Mauricio Macri extenderá esta modalidad las principales calles de Boedo, San Telmo; avenida Rivadavia hasta Liniers; avenida Corrientes hasta Chacarita; avenida Córdoba y el bajo porteño.
Según se estima, el horario tarifado será los días hábiles, de 8 a 20, y los sábados, de 8 a 13. Si bien todavía no están definidas las tarifas, un informe que presentó la Subsecretaría de Transporte a la Legislatura calculó una progresión de $ 5 a $ 8 por hora.
Eso sí, siempre está latente la idea de terminar con el sistema de las fichas o cospeles, y permitir que el estacionamiento callejero se pague a través del teléfono celular, una iniciativa prevista desde hace tiempo, pero que jamás fue puesta en marcha.

Tags relacionados