Con apenas de 10 días de cuarentena, subió el desempleo en el primer trimestre

Se ubicó en el 10,4%, un 1,5 % respecto del cuarto trimestre de 2019, un dato que el INCEC contextualiza en su informe como un fenómeno que viene ocurriendo en "los primeros trimestres de los últimos años". En la comparación interanual, en tanto, el alza fue de 0,3%, que el organismo considera estadísticamente insignificante.

El desempleo en la Argentina se ubicó en el 10,4%, durante el primer trimestre del año, un período en el que la cuarentena impuesta por la expansión del coronavirus en el país apenas si había empezado. Se trata, respecto del cuarto trimestre de 2019, de una suba significativa, de 1,5%que el INCEC sin embargo contextualiza en su informe como un fenómeno que viene ocurriendo en "los primeros trimestres de los últimos años".

Fuentes del INDEC confirmaron a El Cronista que la suba del desempleo registrada en el primer trimestre debe considerarse estacional. "Siempre se produce esta alza en los primeros trimestres, al menos en los últimos años", explicaron. 

La estacionalidad también jugó un papel, aunque inverso, en la baja del desempleo del cuarto trimestre de 2019. En esa oportunidad, desde la consultora LCG advirtieron que esa "marcada baja del desempleo respecto al 3T-19 se explica en cuestiones estacionales que afectan positivamente al último trimestre del año".

La misma consultora dice ahora "la suba de 1,5 pp respecto al dato de cierre de 2019 (8,9%) se encuentra sesgada por factores estacionales que usualmente inciden a la baja sobre el desempleo del último trimestre de cada año".

En la comparación interanual,  es decir respecto del primer trimestre de 2019, el alza fue de 0,3%, una modificación que el organismo considera estadísticamente insignificante. "Estas tasas no presentaron variaciones estadísticamente significativas", advierte el documento.

Lo que viene

El impacto incipiente de la pandemia en el empleo hasta el tercer trimestre tenderá a tomar otro color, conforme las estadísticas reflejen la brutal caída de la actividad que el aislamiento obligatorio impuso a la mayoría de las ramas de actividad. 

Las proyecciones de las 10 consultoras y centros de estudio que participaron de la Encuesta de Expectativas Macroeconómicas de El Cronista (EMEC), realizado entre el 11 y el 18 de junio, apuntaron a que la caída de la actividad en el segundo trimestre oscilará entre 10,5% y 12% del PBI, según la mediana de respuestas, mientras que para el tercer cuarto del año la contracción rondaría el 9,5%. Tal caída de la actividad tendrá su repercusión en la desocupación, donde, para el segundo trimestre, los pronósticos apuntan a que se ubicará entre 13,5% y 14%, en línea con lo arrojado en los relevamientos anteriores, y se mantendrá en ese nivel en el tercer trimestre. 

LCG, en su informe de hoy, tampoco es optimista: "A pesar de los esfuerzos fiscales y los estímulos de política económica para que las empresas mantengan los niveles de empleo parece inevitable que el desempleo vuelva a crecer este año también".

Y amplía: "El mercado de trabajo seguirá moviéndose en la dirección menos deseada: alta participación en paralelo con escasa demanda laboral en los sectores todavía activos y destrucción de empleo en los sectores que sufrieron el prolongado parate económico".

Los datos del primer trimestre

Por su parte, un trabajo del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), explica que el aumento interanual del desempleo (+0,3 p.p) se explica por un aumento proporcional de desempleados mayor al aumento proporcional de la PEA, lo que hizo aumentar el cociente desempleados/activos.

"En contexto de crisis, una mayor cantidad de personas migran hacia las ciudades y salen a buscar trabajo, por lo que pasan a formar parte de la Población Economicamente Activa (PEA). En los 12 meses calendario, entre marzo 2019 y marzo 2020, la población urbana creció en 276.330 personas, con un consecuente aumento menos que proporcional de la PEA de 154.318 personas, de las cuales consiguieron empleo 98.200 personas y el resto (56.118 personas) pasaron a formar parte de la desocupación abierta", detalla. 

El informe oficial del Indec especifica, por su parte, que, en el primer trimestre de 2020, "el impacto de las restricciones impuestas en el marco de la pandemia de la COVID-19 fueron incipientes en la dinámica del mercado laboral".

En este contexto, reseña que la tasa de actividad se ubicó en 47,1%, mientras que la tasa de empleo lo hizo en 42,2%. Aquí también el INDEC considera que, a nivel interanual, las variaciones no tienen entidad estadística, mientras que, en estos dos ítems, también admite que, en la comparación respecto del cuarto trimestre de 2019, 
la tasa de empleo se redujo en 0,8 puntos porcentuales (p.p.), mientras que la ocupación demandante se redujo en 1,1 p.p, y que estas últimas variaciones son, si, "estadísticamente significativas".

Así, con el dato del primer trimestre, la desocupación vuelve a superar los diez puntos, un rasgo que había perdido en el segundo trimestre, cuando dio 9,7% y se profundizó en el tercero, con 8,9%.

"Como consecuencia del mencionado incremento en la tasa de desocupación y de la disminución de la tasa de ocupados demandantes, la presión sobre el mercado de trabajo presentó un incremento de 0,7 p.p.", explica el informe del INDEC. 

Según el organismo, la reducción en la tasa de empleo se verificó con mayor incidencia en mujeres jóvenes (14 a 29 años) y en varones de entre 30 y 64 años. También entre quienes registran niveles educativos altos y entre los que se ocupan en el sector privado.

Medido en ramas de actividad, en las que se observa mayor reducción de la tasa son Construcción, Transporte, almacenamiento y comunicaciones, Enseñanza y Servicios sociales y de salud.

La tasa de desocupación se incrementó principalmente entre quienes tenían una ocupación anterior y, en términos de tiempo de búsqueda, crecieron especialmente quienes llevan de 3 a 6 meses buscando empleo, sostiene el informe.

Se verificó una suba en la participación, dentro de la población desocupada, de aquellos que en su última ocupación eran no asalariados, así como de quienes provienen de ocupaciones de calificación operativa.

Según el explicó en su cuenta de twitter el economista Martín Kalos, "el desempleo aumentó más entre quienes venían del sector privado", porque "el público no despidió", lo que consideró "obvio" y también señaló que también mostró un alza entre  "quienes eran no asalariados (vínculos precarizados), quienes tenían trabajos operativos (menor calificación) y en la construcción (que de alguna forma se engloba en todo lo anterior)". 

 

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