Colombi, entre la ansiedad y la euforia

Pasadas las doce de la noche llegó el gobernador de Corrientes, Ricardo Colombi, al búnker de Encuentro por Corrientes (ECO) para festejar su triunfo. Pero en ese mismo momento el candidato del kirchnerismo e intendente de la capital provincial, Carlos ’Camau’ Espínola, se atribuyó la victoria.

El mandatario anduvo sin vueltas cuando le preguntaron por el anuncio de ’Camau’, que se presentó como vencedor. “Lean los datos que van llegando, gané yo”, sostuvo. Cuando se retiraba, en la sala de prensa le preguntaron de nuevo sobre un posible triunfo de Espínola a lo que respondió sin vueltas: “decile a Camau que me chupe un huevo”. Y se retiró.

Pero a la hora volvió cuando en el búnker quedaban pocas personas y los militantes salieron a festejar el triunfo. Teléfono en mano, se quejó de la lentitud con que se cargaron los números en el interior de la provincia. Garabateó un par de números sobre la mesa e impaciente fue a una computadora para ver él mismo los datos que llegaban.

Colombi mantenía un semblante serio a pesar de haber ganado. Es que se enteró que la ciudad de Mercedes, donde fue intendente y tiene su casa, la intendencia pasó a manos del kirchnerismo. Pero el comportamiento electoral fue tan extraño que para candidato a gobernador, en esa localidad, el radical sacó una brecha de 14 puntos.

Tras mirar impávido los datos que se cargaban, a las 2:30 se retiró a su casa con su familia.

 

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