Chile y México apoyaron el reclamo argentino por YPF en la Corte de EE.UU.

Presentaron escritos como amicus curiae fundamentando que la nacionalización de la petrolera en 2012 no puede ser pasible de sanción. Un fondo especulador reclama u$s 3000 millones al Estado

Los gobiernos de Chile y México respaldaron el pedido del Gobierno argentino de trasladar a los tribunales nacionales el juicio que el fondo especulador Burford Capital le compró al Grupo Petersen en reclamo de unos u$s 3000 millones de compensación por la estatización de la petrolera de bandera YPF, en mayo de 2012.

En julio pasado, la Corte del Distrito Sur de Nueva York denegó el pedido del Estado argentino de llevar el litigio a Buenos Aires y consideró que el asunto debe dirimirse en los Estados Unidos.

Ante esta sentencia, apelada por la Argentina, el gobierno de Chile planteó su "preocupación" ante la Corte Suprema de los Estados Unidos considerando que tal fallo "atenta contra la distinción internacionalmente reconocida entre actos soberanos y actos comerciales".

De acuerdo al escrito presentado por el vecino país, "bajo la ley internacionales y la extendida práctica estatal, un Estado será inmune en la jurisdicción de otro Estado por expropiaciones u otras conductas soberanas". 

Por su parte, México consideró que "forzar a las naciones extranjeras a defender tales decisiones en un foro hostil se entromete de manera inadmisible con sus asuntos internos y, en última instancia, perjudica los intereses de los Estados Unidos". Según la posición azteca, no permitir el traslado de jurisdicción "conduce inexorablemente a una expansión recíproca de juicios" contra Washington.

Las firmas españolas Petersen Energía y Petersen Energía Inversora, con las que el grupo de la familia Eskenazi llegó a manejar el 25% de las acciones de la petrolera, recurrieron a la Justicia por considerar que la estatización violó las leyes de la oferta pública de los Estados Unidos, en tanto que el Estado argentino sostiene que, trátandose de una decisión soberana, no debía seguir los caminos indicados por tales normas.

Burford Capital adquirió las empresas residuales del Grupo Petersen cuando estas fueron sometidas a venta para cubrir sus pasivos, y de este modo se quedó con la potestad de accionar ante la Argentina.

Tags relacionados