PRIMERA EXPOSICIÓN INTERNACIONAL DE IMPORTACIONES DE CHINA

Apertura de China, exigencia para empresas que se aventuren

Hay oportunidades en productos primarios y agroalimentos pero la escala y los problemas de competitividad desincentivan a las exportaciones argentinas

La inédita movida que está preparando China para noviembre se parece a una gran compulsa de proveedores de todo el mundo. Se trata de la primera Exposición Internacional de Importaciones de la segunda economía del mundo, que además, se realizará todos los años.

 

En general las ferias sectoriales o multisectoriales se organizan para promover exportaciones, no para comprar al exterior. Pero lo que está detrás de esta iniciativa es el cambio de estrategia de crecimiento en China. En los últimos 20 años el gigante asiático pasó de basar el incremento del PBI del impulso a las exportaciones al consumo interno, tras sacar de la pobreza a más de 700 millones de personas, según datos oficiales.

Durante la exposición, de un lado estarán los 150.000 importadores y distribuidores chinos y del otro, más de 1600 empresas oriundas de un centenar de países (invitaron a los 200 países), interesadas en cerrar negocios con el gigante asiático. La feria se desarrollará en la primera quincena de noviembre en el Centro Nacional de Exposiciones y Convenciones de Shanghai, el complejo de exposiciones más grande del mundo, inaugurado en 2014. La exposición tendrá una superficie de 240.000 m2, con un Pabellón de países de 30.000 m2 y una Exposición de negocios corporativos de 210.000 m2.

Argentina tendrá un stand de 162 m2 y el ministro de Producción, Francisco Cabrera, ya confirmó su participación, mientras que las firmas que deseen participar tienen el apoyo de la Agencia Agentina de Inversiones y Comercio Internacional (AAICI) y de la embajada argentina en Beijing. Para las empresas argentinas, no será nada fácil cerrar negocios, al punto que hasta ahora sólo dos empresas que reservaron stands, Laboratorios Bagó y la bodega Antonio González.

En primer lugar, los problemas de competitividad de la economía nacional sacan de la cancha a muchas compañías, en especial industriales, que tienen pocas posibilidades de competir con la oferta de otros países.

Por otro lado, existe una fuerte demanda de empresas chinas en el sector primario y de agroalimentos, pero la escala del mercado chino y el volumen de las órdenes de compra que podrían venir resulta un obstáculo para las pymes locales. Las oportunidades quedan circunscriptas entonces, a nichos específicos o productos especializados. Pero para ello, habrá que prepararse, sostienen funcionarios del gobierno argentino.

La feria se da en momentos en que el mundo discute las políticas poteccionistas de ciertos países y en el que China promueve el multilateralismo.

"Las puertas de la apertura no se cerrarán en China y se abrirán cada día más", señaló el embajador de China en Argentina, Yang Wanming, durante la presentación de la feria y destacó que "la globalización es irreversible". Cuando se cumple el 40´ aniversario del inicio de la reforma y la apertura de China, Beijing se plantea como objetivo para los próximos cinco años la importación de u$s 10 billones. "Hay potencial en exportaciones agrícolas argentinas, pero también en productos procesados de origen animal y vegetal, químicos y autopartes", señaló Wangming.

Por su parte, el ministro de Agroindustria, Luis Miguel Etchevehere, destacó las oportunidades en "bioeconomía, genética, desarrollo de vacunas contra la aftosa, producción de carne vacuna con genética y el desarrollo de eventos transgénicos". Es un paso que puede contribuir a reducir el déficit comercial (acumula u$s 2615 millones el primer trimestre). Pero la clave es la estrategia para desembarcar allí. "La oportunidad está pero hay que ir preparado a la feria", precisó Alejandro Wagner, director de Comercio de la AAICI y dijo que "hay más oportunidades de nichos y no de tantos ceros", en referencia al volumen de exportaciones.

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