Animal político y peronista de toda la cancha: cómo fue la relación de Maradona con el poder

Controvertido, tejió alianzas con dirigentes cuestionados a nivel internacional, como Maduro o Castro, y trascendió a 12 presidentes. Pero se identificó en el país con el peronismo en todas sus variantes: tuvo una gran relación con Menem y un fuerte lazo con el kirchnerismo que lo unió hasta el último día.

Diego Armando Maradona debutó en Primera División el 20 de octubre de 1976, 10 días antes de cumplir 16 años y casi siete meses después del comienzo del gobierno de facto de Jorge Rafael Videla. Desde ese primer día en el que el universo Maradona definitivamente comenzó a girar, siendo apenas un adolescente, la política se fue entremezclando con la vida de quien fuera luego el futbolista más trascendente de la historia argentina. Hasta el último día, Diego fue un animal político. Desde su aparición, el país tuvo 12 presidentes (cuatro de facto), con muchos de los que tuvo relación directa, con cuestionamientos y elogios.

Si bien quedó afuera del campeón mundial de 1978, un joven Maradona se vio obligado a estrechar la mano de Videla un año después, cuando el seleccionado argentino juvenil pasó por Casa Rosada en un agasajo por la coronación en el Mundial de Japón. "El botón de Videla nos hizo cortar el pelo y hacer la colimba", confesó, décadas después, sobre esa visita en la que, asegura, "no nos dejaron ni asomarnos al balcón". Toda la primera etapa de Maradona jugando en la Argentina, del '76 al '81, en Argentinos Juniors y Boca, se dio en simultáneo a la dictadura militar, luego completada por Roberto Viola, Leopoldo Galtieri y Reynaldo Bignone.

Luego de la Guerra de Malvinas, que coincidió con la participación argentina en el Mundial '82, en España, la llegada de la democracia al país, a partir de fines de 1983, tuvo a Maradona observando el escenario político desde el exterior, en sus pasos por Barcelona y Nápoli.

Fue durante la presidencia de Raúl Alfonsín que Argentina levantó su segunda Copa del Mundo, con Maradona como referente central, en México '86. Aun habiendo recibido muchas críticas en la previa al Mundial de parte del propio gobierno, el seleccionado completó fue a Casa Rosada y Maradona tuvo su foto con Alfonsín y la Copa del Mundo, desde el balcón.

Hoy nos deja el más grande del fútbol. Te recordaremos eternamente.

Hasta siempre Diego!

Mis condolencias a toda su familia. pic.twitter.com/Y0pDov00eF

— Carlos Saul Menem (@CarlosMenem_LR) November 25, 2020

Tal vez sea con Carlos Menem con el funcionario de la política con el que Maradona construyó su relación más afín en tiempos de deportista, destacando la gestión del entonces Presidente, de 1989 a 1999, resaltando las decisiones en materia económica tomadas por el entonces ministro Domingo Cavallo, y definiéndose él mismo como un militante del peronismo, en más de una oportunidad. 

Dueño de frases rimbombantes y críticas hacia el poder en muchos casos, mantuvo una relación distante con Fernando de la Rúa en los dos años de su mandato entre 1999 y 2001, y de mucha crítica hacia Mauricio Macri, de 2015 a 2019, con quien coincidió en su último paso por Boca, cuando el expresidente gestionaba el club y él empezaba el camino del retiro de la actividad.

Crítico de Eduardo Duhalde en su año y medio como presidente, de 2002 a 2003, con el kirchnerismo, en el mandato de Néstor (2003-2007) y en los dos posteriores de Cristina (2007-2015), edificó un vínculo muy estrecho, incluso superior al que tuvo con Menem, y que se intensificó a partir de la buena sintonía que mostró con los diferentes gobiernos latinoamericanos de centroizquierda de la época: Evo Morales en Bolivia, Rafael Correa en Ecuador, y Hugo Chávez y Nicolas Maduro en Venezuela. A Cuba la sintió, de algún modo, como una segunda patria, después de la ayuda que en 2000 le ofreció el gobierno de Fidel Castro para superar sus problemas de adicciones. Casualmente, Castro murió el mismo día que Maradona, pero hace cuatro años.

El último año, instalado en el país, tuvo un diálogo periódico con Alberto Fernández, hincha de Argentinos Juniors, club en el que Maradona empezó a dibujar su gigante historia. También con Martín Guzmán, el ministro de Economía hincha de Gimnasia (como la Vice, Cristina Kirchner), que quedará en la historia como el último club, que dirigió y el último estadio, que Maradona pisó en vida, el día de su cumpleaños 60, el 30 de octubre pasado.

 

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