Alberto ultima el proyecto del aborto y ordenó no confrontar con la Iglesia

El miércoles se cumplen los 10 días del plazo que se impuso el Presidente para enviar la legalización del aborto. Podría demorarse su llegada al Congreso. Pidió a sus funcionarios no polemizar con la Iglesia.

A Alberto Fernández el 8M de la Iglesia no lo tomó con sorpresa como el paro de la Mesa de Enlace, por lo que se había preparado para frenar la incontinencia verbal de su gobierno que a veces lo traiciona. El Presidente ya había enviado la orden a sus funcionarios de no responder a los reproches que, descontaba, se acumularían desde el escenario montando frente a la Catedral de Luján (ver aparte) el séptimo día desde que le puso plazo al envío del proyecto oficial para legalizar el aborto.

Los 10 días que prometió en la Asamblea Legislativa para remitir el texto de la interrupción voluntaria del embarazo al Congreso se cumplirán el miércoles. Aunque podría haber una demora. "A fines de esta semana", calculaban el domingo el anuncio en la Casa Rosada, donde el articulado final es supervisado por la Secretaria de Legal y Técnica, Vilma Ibarra. Un alto funcionario, incluso, lo agendaba para la siguiente, lo que sería poco diplomático: la revelación quedaría muy cerca del 19, el aniversario del pontificado del Papa Francisco.

Con el poroteo de "verdes" y "celestes", estimando ambos el alcance del efecto presidencial del respaldo a la norma, arranca la cuenta regresiva hacia un tratamiento legislativo que, al menos, el oficialismo espera que sea rápido, a diferencia del debate de 2018. El ministro de Salud, Ginés González García, adelantó el domingo a Clarín que el proyecto permitirá la interrupción hasta la semana 14 y que incluirá la "objeción de conciencia".

Una celeridad, también, que evitaría una extensa confrontación con la Iglesia de un Jorge Bergoglio que aportó el Vaticano para la reestructuración de la deuda externa, el principal de los frentes de batalla abiertos por Alberto Fernández en tres meses de gobierno.

Una queja eclesiástica de el domingo no pasó desapercibida en el Gobierno, una frase de Monseñor Oscar Ojea que fue directa al Jefe de Estado, sin necesidad de nombrarlo: "Es injusto llamar hipócritas a quienes se oponen". Alberto Fernández, varias veces, enmarcó al aborto como "discusiones de la hipocresía argentina", al compararlo con la alfonsinista Ley de Divorcio: ocurre (en este caso las intervenciones clandestinas) pero no se revisa la legislación.

Me enseñaron muchas cosas en el último tiempo. Entre ellas, a no decirles “feliz día el 8 de marzo hasta que terminemos con la desigualdad.

En cambio, hoy me gustaría darles mi compromiso: un Estado que trabaje para que todas, todos y todes tengamos las mismas oportunidades. pic.twitter.com/7c8PSuvPAW

— Alberto Fernández (@alferdez) March 8, 2020

El Presidente, por ahora, se llamó a silencio. "Me enseñaron muchas cosas en el último tiempo. Entre ellas, a no decirles "feliz día" el 8 de marzo hasta que terminemos con la desigualdad", prefirió escribir en Twitter únicamente sobre el Día Internacional de la Mujer. "En cambio, hoy me gustaría darles mi compromiso: un Estado que trabaje para que todas, todos y todes tengamos las mismas oportunidades", completó con una promesa, en la previa del paro del 9M.

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