CONTROL DE PRECIOS

El Gobierno abre la puerta a flexibilizar levemente el congelamiento de los alimentos

La mesa con empresas para pactar subas en precios y salarios abrió la esperanza de modificar el esquema fijado en marzo de 2020. La Rosada ve "aumentos injustificados" en insumos y busca parar expectativas.

A fin de consensuar pautas de aumento de precios acordes a la expectativa de inflación oficial, que ronda el 30%, y recomposiciones salariales que superen al menos ligeramente ese número, el Gobierno convocó a las cámaras y empresas productoras de alimentos y bebidas a coordinar las expectativas y hacerlas converger con las metas del Presupuesto oficial - bastante lejanas a las proyecciones privadas.

En el ministerio de Desarrollo Productivo, el titular de la cartera, Matías Kulfas, recibió por cerca de una hora y media a unos 40 dirigentes empresariales y gremiales de la cadena productiva, flanqueado por la vicejefa de gabinete, Cecilia Todesca; los ministros de Trabajo, Claudio Moroni, y de Agricultura, Luis Basterra; la secretaria de Comercio Interior, Paula Español, el viceministro de Economía, Fernando Morra, y los titulares de la AFIP, Mercedes Marcó Del Pont, y del Banco Central, Miguel Pesce.

A sabiendas de la tensión que enfrenta a las partes, Kulfas abrió la cita asegurando que la convocatoria no era "para buscar culpables, sino para encontrar soluciones", aunque no dudó él ni otros funcionarios intervinientes en sostener que algunos aumentos "no encuentran justificativo razonable".

Kulfas también dejó planteado que este año el aumento de los insumos (por tanto, de los costos de producción) deben quedar por debajo de los precios finales de venta al consumidor, que de por sí están regulados en la mayoría de la oferta y continuarán así en la medida que la situación sanitaria y su implicancia económica y social no mejore. Pese a ello, dio cabida a la esperanza empresaria de desregular parte de un esquema de control sobre bienes esenciales que se fijó en marzo de 2020.

Precios Máximos, para rato: prorrogarán los controles sobre bienes esenciales

Los funcionarios convocados dejaron una invitación abierta para monitorear los movimientos de costos en los insumos alimenticios y no alimenticios, los costos de logística, el funcionamiento del Programa de Precios Máximos y los incentivos por productividad que forman parte de las negociaciones salariales, consignaron fuentes oficiales.

Moderada expectativa

Desde la óptica empresaria, la posibilidad de "descongelar precios" fue tomada con optimismo, tras un sinceramiento del lado oficial de que los alimentos monitoreados por el Programa Precios Máximos en supermercados y otras grandes bocas de expendio quedaron atrasados respecto a la inflación general, por lo que mostraron predisposición para salir con gradualismo de este esquema.

A la salida del encuentro, el presidente la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal), Daniel Funes de Rioja, destacó el espíritu "dialoguista" del Gobierno pero taxativamente indicó que la brecha de atraso cambiaria no puede ser absorbida plenamente por el empresariado, con lo que llamó al Estado a instrumentar movimientos en las góndoas y, sobre todo, rever la presión impositiva sobre alimentos para jubilados de la mínima y beneficiarios de la ayuda social.

"Reiteramos que no estamos de acuerdo con los Precios Máximos, aunque sí con los Precios Cuidados, que son voluntarios, y empezamos a hablar para ir encontrándonos desde el análisis", precisó el referente gremial.

La entidad que preside Funes había asegurado más temprano en la jornada que "la industria de bebidas y alimentos necesita una agenda de reconstrucción", y marcó su "creciente preocupación" por una coyuntura signada, para estas compañías, por "el estricto congelamiento de precios" renovado "en seis ocasiones", lo que pone "en riesgo la sostenibilidad" de los productores.


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