La gestión Biden abre interrogantes en el comercio internacional y las exportaciones

La nueva administración americana no tiene a la región como prioridad, pero Argentina puede recibir efectos colaterales tanto positivos como negativos por las nuevas políticas a adoptar

Como ocurre hace ya más de dos siglos de continuidad democrática, la transición presidencial de Estados Unidos llegó a su fin y Joe Biden se sentó en el despacho oval de la Casa Blanca luego de la administración de Donald Trump.

Se trata de un importante cambio de conducción que trasciende las fronteras del país norteamericano que, al menos indirectamente, impactará en la coyuntura argentina. Es que EE.UU. es el tercer principal socio comercial, el principal accionista del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el país de origen de inversiones hundidas por u$s 18.000 millones.

FMI

Uno de los principales desafíos que enfrenta el Gobierno de Alberto Fernández es el de lograr un nuevo programa de financiamiento con el FMI. EE.UU. en este punto cobra una relevancia robusta, dado que tiene el 16% de la participación y por lo tanto tiene poder de veto sobre cada decisión que el Fondo adopte.

El representante de los EE.UU. en el FMI, Mark Rosen, finalizará su mandato en mayo cuando cumpla dos años en el puesto por el que fue designado por Trump, pero hay posibilidad de que termine antes. Así, la relación con Argentina pasa a ser crucial, aunque los analistas no ven grandes cambios en el rumbo de las conversaciones.

"No veo a priori que haya cambios respecto a la negociación con el FMI, creo que se viene demorando más por un tema de la Argentina que por un tema del organismo", señaló Matías Rajnerman, de Ecolatina. En tanto, Martín Vauthier, de Eco Go, coincidió en que no habrá grandes cambios y enfatizó que lo más relevante para la negociación será el plan macro que presentará el Gobierno, sobre todo el sendero fiscal y monetario al que se comprometa.

Riesgo multilateral

En cuanto al resto de los organismos, la intención de Biden es reestablecer cierta institucionalidad y recuperar el multilateralismo en las relaciones internacionales que se derrumbó durante el mandato de Trump. Pero en este punto el especialista en negocios internacionales, Marcelo Elizondo, detecta una amenaza escondida para la Argentina.

Es que entre las entidades que la nueva administración espera que recobren preponderancia se encuentra la Organización Mundial del Comercio (OMC), que de ocurrir podría volver a imponer sanciones a la Argentina por sus prácticas proteccionistas como lo hizo en el gobierno de Cristina Kirchner.

"Para la Argentina un mundo más ordenado en términos más institucionales le puede generar algún perjuicio. El mundo de Trump era un mundo en el que había lugar para los free riders", indicó Elizondo.

Exportaciones

Si bien se espera Biden configure sus relaciones con China con un tono mucho más institucional, lejos parece estar un acercamiento bilateral o un intercambio más fluido, pero sin que se aminore el comercio bilateral, señaló Elizondo.

Las exportaciones primarias argentinas podrían verse favorecidas por el plan de estímulo fiscal con el que Biden pretende revitalizar una economía severamente golpeada por los efectos de la pandemia. 

Es que la enorme emisión de dólares continuará impulsando los precios de los commodities, entre ellos la soja, como viene ocurriendo, por lo que la Argentina recibirá más divisas por sus exportaciones de productos agropecuarios, aunque, claro, con un menor poder adquisitivo.

"Si el dólar se debilita una de las contracaras es el incremento de las commodities, que además son un resguardo de valor", explicó Rajnerman. Vauthier coincidió dado que provoca un grado de liquidez financiera que asegura tasas bajas a nivel global, pero detrás de esta dinámica detecta un riesgo de que un mayor estímulo termine sumando a las tasas más largas.

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