

La Canarinha respondió a las críticas de su afición con una actuación contundente, aunque con altibajos, ante un rival de menor jerarquía.
El conjunto de Carlo Ancelotti salió con hambre de goles desde el pitazo inicial. Los brasileños presionaron alto e intentaron abrir el marcador desde los primeros minutos, aunque su ansiedad los llevó a caer repetidamente en posición adelantada.
Matheus Cunha fue el gran protagonista de la primera mitad con un doblete que sentenció el partido antes del descanso. Su primer tanto, en el minuto 23, llegó tras un tropiezo del arquero haitiano Johny Placide, que regaló el balón al delantero brasileño.
El segundo gol de Cunha, en el minuto 36, tuvo un sabor completamente diferente. Vinicius Jr. habilitó con un pase milimétrico y el delantero definió con un potente disparo al primer poste que no dejó reacción posible al portero caribeño.
Sin embargo, no todo fue fiesta para Brasil en esa primera parte. Raphinha debió abandonar el campo en el minuto 40 por una molestia muscular que encendió las alarmas en el cuerpo técnico. El extremo del Barcelona es una pieza fundamental en el esquema de Ancelotti y su baja genera inquietud de cara a los próximos compromisos del torneo.
En su lugar ingresó Rayan, quien cumplió con solvencia. Pese a ello, la salida del jugador del Barça se notó en la generación de juego ofensivo. Brasil creó menos situaciones de peligro y redujo su presencia en el área rival.
Antes del silbato final de la primera mitad, Vinicius Jr. puso el 3-0 definitivo con una anotación de lujo que cerró una primera parte dominante para los sudamericanos, que se fueron al vestuario con el partido más que resuelto.
Segundo tiempo con notable caída
El segundo tiempo contó una historia diferente. Carlo Ancelotti aprovechó la ventaja para dar descanso a sus figuras. Matheus Cunha, Lucas Paquetá y Vinicius Jr. abandonaron el campo de manera paulatina, lo que provocó una notable caída en la intensidad ofensiva brasileña.
Con los suplentes en cancha, Haití salió a buscar el gol del honor con más convicción que Brasil para ampliar el marcador. Los caribeños compitieron con corazón y orgullo, pero la superioridad técnica de los sudamericanos fue evidente durante los noventa minutos.
Brasil cumplió el objetivo y se afianza en el grupo con cuatro puntos tras el empate inicial. La victoria ante Haití no despejó todas las interrogantes —la lesión de Raphinha sigue siendo una sombra— pero sí devolvió la confianza a una Canarinha que necesitaba mostrar carácter ante su exigente afición.


