River se consagró campeón de la Copa Argentina

En Mendoza, le ganó 2-1 a Atlético Tucumán con goles de Scocco y Nacho Fernández.

River consiguió olvidarse de la dura eliminación en la Copa Libertadores y el mal desempeño en la Superliga, y se consagró campeón de la Copa Argentina tras vencer por 2 a 1 a Atlético Tucumán, en Mendoza.

El título le permitirá, además, jugar el año próximo la Supercopa Argentina frente a Boca, ganador del último torneo local.

River arrancó mejor y dominó las acciones. Antes de los 10 minutos, el olfato goleador de Ignacio Scocco lo puso en ventaja. Sin embargo, la alegría le duró muy poco al equipo de Marcelo Gallardo. En la siguiente jugada, a los 11 minutos, Luis Miguel Rodríguez la empujó en el corazón del área para anotar el empate.

Fue un primer tiempo electrizante. Sin pausa. River, por jerarquía individual llevaba las riendas del juego y Atlético Tucumán elegía refugiarse cerca de su área y apostar a la contra.

Y ahí los de Zielinski encontraban ventajas porque los defensores del Millonario nuevamente mostraron falencias. Saracchi subía más de lo que bajaba, Pinola lucía impreciso y Maidana ya no es el zaguero con la impronta ganadora de antes.

Scocco puso en ventaja al equipo de Marcelo Gallardo.
Scocco puso en ventaja al equipo de Marcelo Gallardo.

Gervasio Núñez tuvo su chance entrando a la carrera por el costado izquierdo y exigido tiró la pelota por arriba. Y luego fue Luis Rodríguez el que definió alto de cabeza.

El equipo tucumano arrancó dormido el segundo tiempo y River lo aprovechó de entrada con un golazo de Nacho Fernández.

El zurdo controló en el ingreso al área un centro de Saracchi y acarició la pelota con una comba perfecta para clavarla en el ángulo superior derecho.

Otra vez se repitió el escenario de la primera mitad. El equipo de Gallardo tenía el terreno fértil para liquidar la final (Scocco desperdició un mano a mano clarito que tiró por arriba) y los tucumanos de contra generaban peligro más por errores de la defensa de River que por méritos propios.

En un error en la salida de Maidana, el Pulga Rodríguez tuvo la chance del empate pero la picó por encima de Bologna y la pelota se fue alta.

Los de Zielinski perdieron el rumbo, terminaron nerviosos y, de no ser por la falta de puntería, River podría haber sentenciado el partido mucho antes del pitazo final.

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