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Lo que dejó 2016 para el rugby argentino

Llega a su fin el año más exigente en la historia del mundo de la ovalada local. El análisis de una temporada con más sombras que luces.

Lo que dejó 2016 para el rugby argentino

Este 2016 no les resultó fácil a los representantes argentinos. Si bien se trató del año más riguroso en la historia del rugby albiceleste, los jugadores también exhibieron un retroceso en relación a su performance en la última Copa del Mundo.

Las evidencias están a la vista: tanto Jaguares como Los Pumas estuvieron por debajo del nivel que supieron explotar en otras oportunidades y, en consecuencia, el sistema de juego parece haberse estancado después de varios meses de viajes, partidos y obligaciones. Quizás se trate solo de un intervalo en este largo proceso del profesionalismo, pero está claro que se necesitarán soluciones eficientes.

Entre las principales causas de este presente, que también debe reparar en los méritos de cada rival que enfrentaron, aparecen la inconducta, la reiteración de errores y la inconsistencia para sostener los altos volúmenes de juego mostrados durante pocos pasajes de los distintos encuentros.

Prueba y error

El desembarco de Jaguares en el Super Rugby implicó un desafío tan significativo como exigente. Nunca antes la Argentina había contado con una franquicia en la competencia, por lo que la contienda requirió una enorme adaptación por parte de todos los involucrados.

Sobre el césped, el equipo conducido por Raúl Pérez disputó 15 partidos y cosechó 22 puntos, producto de cuatro triunfos y 11 caídas. Al festejo sobre Cheetahs en el debut le siguieron un cúmulo de derrotas que solo fueron contrarrestadas con dos victorias frente a Southern Kings y Bulls. Ya sobre el final, un éxito ante un Lions alternativo culminó esa primera experiencia.

Las estadísticas tampoco destacaron al elenco argentino entre el resto de los participantes: apoyaron 44 tries, presentaron un 81,1% de efectividad en defensa, sufrieron dos expulsiones y cometieron 153 penales. Además, las ocho amonestaciones recibidas lo condenaron como el segundo más indisciplinado en ese rubro, después de Reds (10).

Mucho para mejorar

Junio sirvió para observar a Los Pumas nuevamente en acción, ya que presentó a las primeras tres presentaciones como local después de la exitosa actuación en el Mundial de Inglaterra. Lo cierto es que el seleccionado de Daniel Hourcade no necesitó brillar para vencer a Italia y Francia, que en aquel primer compromiso no contó con algunos de sus titulares habituales por estar abocados a las instancias finales de la liga doméstica. Una semana más tarde, Les Blues reforzaron sus filas y se impusieron en la revancha.

El XV albiceleste mostró ciertos signos de mejoría en el Rugby Championship, aunque esa evolución transitoria solo alcanzó para vencer a Sudáfrica en Salta. Es que las otras cinco abatidas lo hundieron en el último escalón de la tabla de posiciones con cinco puntos. Respecto a los números, el conjunto argentino se distinguió en el line: alcanzó un 91,9% de efectividad y en ese aspecto solo fue superado por Nueva Zelanda (100%).

La ventana de noviembre empezó mejor de lo que terminó. Un triunfo categórico ante Japón le brindó una fuerte inyección anímica al equipo, pero las derrotas ante Gales, Escocia e Inglaterra terminaron dinamitando cualquier síntoma de recuperación.

Problemas en el ranking

El ranking de la World Rugby reflejó este pálido presente de Los Pumas: hace un poco más de un año, cuando finalizó el Mundial de Inglaterra, el XV de Daniel Hourcade se ubicaba en la quinta posición, mientras que por estos días descendió hasta el noveno escalón. Este peldaño lo condiciona de cara al sorteo para la próxima cita mundialista, porque ya no depende de sí mismo para alcanzar ese tan codiciado octavo puesto.

De hecho, ahora solo quedará esperar por una fantástica -y hasta sorprendente- producción de Italia en la próxima edición del Seis Naciones. Se trataría de una especulación más que optimista si se tuviera en cuenta que la Azzurra, siempre candidato a obtener la Cuchara de Madera, podría vencer con holgura a equipos como Francia y Escocia para que la Argentina los supere.

El destino parece estar definido. En el peor panorama, Los Pumas podrían quedar sentenciados a compartir el Grupo de la Copa del Mundo 2019 con Nueva Zelanda y Sudáfrica. También entrarían entre las posibilidades potencias de la talla de Inglaterra, Australia, Irlanda, Gales, Escocia y Francia.

Confianza desde la UAR

Desde el Consejo Directivo de la Unión Argentina de Rugby creen que la situación podrá revertirse sin mayores inconvenientes. "Indudablemente, hubo partidos que se perdieron por muy poco margen y creo que hay cosas para corregir desde el punto de vista deportivo. Por eso, estamos en una plena etapa de balance para ver cómo está avanzando todo el proyecto", asegura Carlos Araujo, presidente de la entidad madre del rugby argentino, en exclusiva con Rugby & Biz.

La juventud de los players pareciera ser una de las claves según Araujo: "Es un equipo muy joven y es el primer año de muchos jugadores en el profesionalismo. Tenemos 21 jugadores con su primer contrato, que les ha costado mucho entrar en ese ritmo de competencia, pero se irán acostumbrando y el año que viene vamos a estar mejor para resolver algunos partidos que se han escapado prácticamente por nada. Creo que son cosas que se van a ir arreglando, porque le tengo absolutamente confianza no solamente a los entrenadores sino también a los jugadores con los que contamos".

La autoridad máxima de la UAR también apunta a la importancia de una estructura argentina en su totalidad y en ese sentido explica que "realmente se ha logrado un muy buen juego con un equipo absolutamente nacional, porque somos el único seleccionado del mundo que tiene todos los jugadores radicados en su país. Por supuesto que eso genera un gran esfuerzo de estos jugadores en este primer año de perfeccionamiento, pero tenemos una base captada de cerca de 57 jugadores bajo contrato, y esos jugadores seguro que van a seguir progresando para llegar al Mundial en óptimas condiciones".

"Los cuatro seleccionados que están representando a la Unión Argentina van a arrancar el año que viene con un jefe de entrenadores cada uno para tener más profundidad en los temas", concluye el mandamás de cara al futuro, quien además agrega: "Lo más probable es que introduzcamos 13 jugadores más. Este año trabajamos sobre 57 jugadores, más Los Pumitas que no tienen contrato. Pensamos que podemos incorporar un poco más de jugadores a la luz que prácticamente tuvimos cerca de 12 jugadores lesionados durante el año con diferentes grados de lesión".