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El sueño terminó: China aplica un impuesto del 100% al fichaje de futbolistas extranjeros

El gobierno local tomó esta drástica medida para evitar la inflación y de esta forma destinar el dinero que recaude a un fondo que sirva a la formación de jóvenes jugadores

El sueño terminó: China aplica un impuesto del 100% al fichaje de futbolistas extranjeros

La Federación China de Fútbol anunció que impondrá nuevas restricciones a los clubes del país para limitar las sumas astronómicas invertidas en los fichajes de jugadores extranjeros, un mes antes del comienzo del mercado de pases.

Las entidades con déficit que paguen un traspaso deberán dedicar una suma equivalente a un fondo gubernamental destinado a la formación de promesas chinas y a la promoción del fútbol en el país, explicaron desde la federación.

En la temporada 2018, todos los equipos deberán alinear en el terreno de juego en cada partido el mismo número de jugadores extranjeros que de futbolistas chinos sub-23.

Las restricciones se establecen para que los clubes no busquen "resultados a corto plazo, competir de manera ciega, comprar jugadores extranjeros por altos montos y dirigir acciones que aumenten los precios", indicó la dirigencia en un comunicado.

En los últimos años los clubes chinos incorporaron estrellas como los argentinos Ezequiel Lavezzi (Hebei Fortune), de quien se dice gana un millón de dólares por semana, o Carlos Tevez (Shanghai Shenhua), quien firmó por dos años a razón de u$s 40 millones por temporada, ambos convertidos de esta forma en dos de los jugadores mejores pagados del mundo, junto al brasileño Oscar, el fichaje más caro de la Superliga china, por el cual Shanghai SIPG abonó u$s 70 millones, quien ahora con las nuevas regulaciones doblaría su precio, de manera que la CFA recibiría otros u$s 70 millones, elevando el monto total de la operación hasta los u$s 140 millones.

Las sumas gastadas van en la mayoría de las ocasiones más allá de los precios de los mercados. Fichando a figuras extranjeras, los dueños de los clubes buscaban de este modo complacer al presidente chino, Xi Jinping, aficionado al fútbol, que ambiciona convertir al país en una potencia en este deporte, pero se ve que no a cualquier costo. En 2011, cuando era vicepresidente, Jinping declaró que deseaba ver a China clasificando a otro Mundial, ser anfitrión del evento y, algún día, ganar la copa. En 2015 el Gobierno aprobó un plan de reforma integral del fútbol, que incluía la práctica obligatoria de este deporte en los colegios nacionales. El plan, además, recalcaba que el Estado debía dejar de interferir. Así China se convirtió en 2016 en el quinto país más gastador en el mercado de pases internacional, según un informe de la FIFA, con u$s 451 millones. El año anterior se ubicaba en el puesto 20.