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Con Messi, la potencia es Argentinay busca la final de la Copa ante EE.UU.

La selección nacional vuelve a jugarse una parada clave en su camino hacia la obtención de un título, enfrentando a un combinado local, que vale diez veces menos

Con Messi, la potencia es Argentinay busca la final de la Copa ante EE.UU.

Concluidas las finales de la NBA y con una atractiva semifinal hoy ante el local, Lionel Messi reclama ahora sí el centro de la atención del deporte en los Estados Unidos, una potencia que lidera el mundo, acostumbrada a mandar en casi todos los ámbitos y disciplinas, menos en el "soccer" y mucho menos ante la Argentina, cuyo valor es unas 10 veces mayor que el del rival: u$s 598 millones contra u$s 58 millones.

El astro argentino es la indiscutible atracción de la Copa América Centenario y la principal referencia durante las no muy frecuentes alusiones al torneo en los medios estadounidenses.

En Chicago, se lo comparó con Michael Jordan. En Seattle -la capital del fútbol en EEUU-, llenó con casi la misma cantidad de gente el CenturyLink Field que el combinado norteamericano. Y en Foxborough tuvo un estadio rendido a sus pies.

Sin embargo, el partido de hoy promete generar un fuerte interés. Más allá de los más fanáticos del US Team, la mayoría estará a la espera de un gran show de la estrella del Barcelona, aunque no lo pueda decir en voz alta.
El jugador convoca a todos y supo llenar estadios tanto como la selección anfitriona. No importa la bandera, todos quieren ver a Messi. De hecho en el sitio de compra y venta de entradas online Ticketbis se están pidiendo más de $ 40.000 por una butaca en la platea más cercana a la cancha.

Su lesión en la espalda asustó a los organizadores al inicio del torneo y provocó una demora en su debut. Pero a su regreso, y sin otras grandes figuras por las ausencias del brasileño Neymar y el uruguayo Luis Suárez, todo pasó por el ganador de cinco Balones de Oro, y sus "exquisiteces" ante Panamá, Bolivia y Venezuela.
"La gente quiere ver jugar a Messi, no le va a importar el resultado de la semifinal", declaró Marcelo Balboa, ex capitán de la selección local en los años 90.

"Para mí el resultado es importante porque quiero que gane Estados Unidos, pero para muchos de los que irán al estadio sólo importará ver jugar a Messi. Nosotros no lo podemos ver jugar nunca acá", sostuvo.

Una muestra clara del fanatismo por Messi es la cantidad de camisetas celestes y blancas y del Barcelona con su nombre que desfilan en cada partido de Argentina, sin que sus portadores sean siquiera argentinos. Es consecuencia directa de la pasión por el fútbol de los inmigrantes latinos y sus descendientes.

Y que de a poco se empieza a contagiar en Estados Unidos. La liga local, la MLS, hace inversiones millonarias en jugadores para jerarquizar su fútbol y la presencia de Messi es un fuerte impulso.

La decisión de organizar la Copa en Estados Unidos, fuera de agenda y en medio del escándalo por corrupción que salpica a la FIFA y las federaciones regionales, fue una apuesta arriesgada. Pero con Messi en carrera y buscando un título con la selección, la ecuación cambia. Y Estados Unidos, aunque pueda ser su víctima, quiere ser testigo de ello.