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La CGT patea elección de una nueva cúpula para dar la pelea contra el ajuste del Gobierno

Quedó sin efecto la intención de convocar a un congreso sindical el 22 de agosto. Pese a los cuestionamientos públicos, el moyanismo bajó su plan para desplazar al triunvirato

Schmid, Daer y Acuña, continuarán al frente de la conducción de la Central Obrera

Schmid, Daer y Acuña, continuarán al frente de la conducción de la Central Obrera

Preservar la unidad para dar la pelea contra el ajuste del Gobierno. Bajo esa premisa, los sectores mayoritarios del consejo directivo de la CGT ratificaron ayer la continuidad del triunvirato de mando y lograron contener, al menos en el mediano plazo, la ofensiva de un grupo de gremios liderado por el moyanismo para apurar la elección de una nueva conducción. La decisión, que dejó sin efecto la intención de convocar a un congreso sindical para el próximo 22 de agosto, significó a la par un triunfo para los grupos de gordos, independientes, los gremios del transporte y dirigentes distanciados de Hugo Moyano, que pugnaban por mantener al trío integrado por Héctor Daer, Juan Carlos Schmid y Carlos Acuña en la conducción, convencidos de la amenaza de ruptura que encerraba la alternativa de un proceso electoral interno.

"Priorizamos la unidad en momentos en que los ajustes de la economía se intentan descargar sobre los trabajadores y los sectores más vulnerables de la sociedad", argumentó Daer ante la consulta de El Cronista. Y, sin definir aún un plan de lucha, anticipó la decisión unánime de la central obrera de concentrar sus esfuerzos en la necesidad de preservar el empleo y garantizar el poder adquisitivo de los salarios frente a las políticas de "ajuste" promovidas por la administración de Mauricio Macri.

Otro dirigente de la primera línea de la entidad coincidió en el objetivo: "Tenemos que seguir estando juntos para enfrentar el ajuste y potenciar al mismo tiempo la unidad del peronismo"

En esa apuesta, durante las próximas semanas el triunvirato de mando buscará sumar a representantes de los principales sectores internos a la denominada mesa chica, donde suelen resolverse las decisiones que luego son respaldadas por el consejo directivo de la entidad. Y hacia fines de agosto prevé convocar a un plenario de secretarios generales con el propósito de comenzar a dar forma a un plan de lucha contra el Gobierno. "Lo primero será empezar a hablar con todos porque nos debemos un debate profundo. Y después tendremos que avanzar en una estrategia unívoca para dar la pelea por los derechos de los trabajadores", insistió otro gremialista. El desafío de fondo es consolidar en el tiempo la fortaleza que la central logró desplegar en el masivo paro general del pasado 25 de junio.

La decisión de ayer de la cúpula cegetista significó un revés para Moyano, que en las últimas semanas había reclamado públicamente la convocatoria a elecciones de una nueva conducción con fuertes críticas a la gestión del triunvirato. En apoyo a esa posición el líder camionero había logrado encolumnar a referentes importantes de los gremios industriales, como Ricardo Pignanelli y Antonio Calo, y a sectores de la Corriente Sindical de Sergio Palazzo. Sin embargo, los sindicatos enrolados en el MASA, que lideran Omar Viviani y Sergio Sasia, que habían mantenido contactos informales con el moyanismo, terminaron por apoyar la postura en favor de la continuidad del triunvirato con el argumento de la necesidad de preservar la unidad. Frente a ese escenario, el representante de Camioneros en la reunión del consejo directivo de ayer evitó avanzar con la propuesta del llamado a elecciones internas.

"Se comprendió que las cosas cambiaron y que ir a un congreso ahora era para terminar como el peronismo en el Congreso, teniendo mayoría pero todos divididos", graficó otro cacique cegetista.